HIJAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL

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lunes, 20 de junio de 2016

Pisiga, otra inhóspita frontera



EL DOMINGO DIA 26 EN PUEBLO DE DIOS Acompañamos a las Hijas de la Caridad en la frontera de Pisiga, entre Chile y Bolivia.

 Más de un millón de personas intentan cruzar cada año la frontera entre México y Estados Unidos. En Melilla, miles de jóvenes, tratan de saltar una valla de seis metros rematadas con cuchillas afiladas para entrar en Europa. En el Mediterráneo se han ahogado más de 4.000 personas el último año huyendo de las guerras en medio oriente. La ONU calcula que en todo el mundo hay 232 millones de personas al otro lado de la frontera.

  Entre Chile y Bolivia 

jueves, 7 de mayo de 2015

Dios entre fogones


Las Hijas de la Caridad abrieron "la Cocina Económica" de Logroño hace 110 años.

La “Cocina Económica” es la parte más visible de la Obra Social que las Hijas de la Caridad realizan en Logroño. El Centro Alternativo Temporal lleva diez años abierto. Dispone de 14 apartamentos con capacidad para 72 personas. De los 31 niños que residen en el centro, la mayoría son hijos de familias monoparentales.

 También hemos conocido el “Proyecto Alasca” (Alternativa a la Calle) que está en la Ruavieja. El proyecto es municipal pero está gestionado por la Hijas de la Caridad, se trata de un centro de baja exigencia que funciona como Centro de Día y Albergue nocturno. Al año pasan por el proyecto en torno a 300 personas.

 En la trasera de la Cocina Económica está “Entrepuentes”, un centro de primer ciclo de educación infantil. Este proyecto que las Hijas de la Caridad iniciaron hace diez años acoge a 41 niños, desde cuatro meses hasta tres años, cuyas familias cuentan con bajos ingresos mensuales.


miércoles, 23 de julio de 2014

Nacala, misión vicenciana


El religioso español José Eugenio López y el obispo de Nacala, Germano Grachane, pertenecen a la Congregación de la Misión, a los padres paúles.Pueblo de Dios / Roberto Domingo

    Este domingo, 27 de julio y fiesta de Nuestra Señora de la Misericordia, a las 11:30 (hora española) se podrá ver en La 2 de TVE el reportaje titulado: "Nacala, misión vicenciana"

  Nacala es el puerto natural más grande del oriente africano. El crecimiento económico del país está resultando decisivo para la inversión en infraestructuras. En las obras del nuevo puerto el gobierno y las grandes multinacionales se van a gastar 1.500 millones de dólares. La riqueza mineral que guarda el subsuelo de Mozambique tiene mucho que ver en todo ello. Actualmente se están construyendo casi mil kilómetros de ferrocarril. El puerto de Nacala se unirá con la mina de Moatize, en la provincia de Tete. La intención es sacar, cada año, 18 millones de toneladas de carbón. El crecimiento del Producto Interior Bruto se sitúa en el ocho por ciento. Resulta paradójico que, a pesar de sus riquezas, Mozambique sea el tercer país más pobre del mundo. La entrada de las multinacionales dedicadas a la explotación de la minería está afectando negativamente a las comunidades. Cada vez son más las familias que tienen que abandonar sus tierras. Las grandes empresas mineras entran sin consultar a la población. Llegan por la fuerza y hacen lo que quieren. Ni siquiera pagan las indemnizaciones adecuadas. A esto hay que sumar la débil colaboración del Gobierno. El alto índice de corrupción tiene mucho que ver. En octubre de 2013 los misioneros deciden contratar a un asesor jurídico.

  Padre paúl 

 El padre Eugenio llegó a Nacala con 38 años. Hoy tiene 52 cumplidos. Este misionero paúl quería ser cura diocesano, pero dejó el seminario de Oviedo para ingresar en la congregación de la misión. Lleva 14 años en el país. Eugenio es uno de los sacerdotes más activos de la diócesis. Dirige una gigantesca obra educativa, es el rector del seminario, además de vicario episcopal para la educación y para los asuntos económicos. A todo eso hay que sumarle su trabajo como cura en las parroquias de San José de Matibane, San Agostinho y San Juan Bautista. En los terrenos de la parroquia San Juan Bautista, en la misión vicenciana de Nacala, se levanta la antena de Radio Watana. Esta emisora católica inició sus emisiones en noviembre de 2002 gracias al esfuerzo de los misioneros seglares vicencianos y la colaboración de la ong COVIDE-AMVE. Radio Watana, en lengua macúa, significa “unión”. Su programación generalista se puede escuchar en varios distritos de la región. Sus 60 jóvenes colaboradores calculan que la audiencia puede rondar las 300.000 personas y que, por supuesto, desde que saliera al aire, es la emisora más escuchada de la región.

Seglar vicenciana 

 Virginia es una misionera de largo recorrido. Es malagueña, de Fuengirola. Lleva once como misionera seglar vicenciana en Mozambique. Antes estuvo otros 16 en Honduras. Allí también se ocupó de las personas privadas de libertad. Todas las semanas visitaba a los presos en la cárcel de San Pedro Sula. Además de estar al frente de Radio Watana, Virginia dirige una escuela volcada con los más pobres, coordina la formación de cursos orientados al empleo y es la delegada diocesana de Justicia y Paz.

jueves, 3 de julio de 2014

Ontupaia: Donde salta el león


Las Hijas de la Caridad han creado una red de escuelas de educación infantil "escolinhas" en uno de los barrios más pobres de la ciudad portuaria de Nacala, en Mozambique.  Pueblo de Dios / Roberto Domingo
El barrio de Ontupaia, en la ciudad mozambiqueña de Nacala, tiene una extensión de unos cinco kilómetros de largo por uno de ancho. Se ha ido formando en paralelo a la carretera que lleva a la playa y al nuevo aeropuerto. La población se calcula que ya ha superado los 25.000 habitantes. Casi todos son campesinos venidos del interior del país. La llegada de nuevas familias es imparable. Las obras del nuevo puerto son un reclamo irresistible para los que huyen de la pobreza del campo con el riesgo de caer en la miseria de la ciudad. Nacala es el puerto natural más grande del oriente africano. Tiene una profundidad de 60 metros y una bocana de 800. El crecimiento económico del país está resultando decisivo para la inversión en infraestructuras. En las obras del nuevo puerto el gobierno y las grandes multinacionales se van a gastar 1.500 millones de dólares. La riqueza mineral que guarda el subsuelo de Mozambique tiene mucho que ver en todo ello. Actualmente se están construyendo 912 kilómetros de ferrocarril para comunicar el puerto de Nacala con la mina de Moatize, en la provincia de Tete. La intención es sacar, cada año, 18 millones de toneladas de carbón. La actividad del puerto se ha disparado. Sólo en el último año el número de barcos que utilizan sus muelles ha aumentado un 40 por ciento. El crecimiento del Producto Interior Bruto se sitúa en el ocho por ciento. Sin embargo, la realidad es que, de cada diez personas, siete sobreviven con menos de un dólar al día. A pesar del carbón y de la actividad portuaria, Mozambique es el tercer país más pobre del mundo. 
Registro de hijos
Los habitantes de Ontupaia son mano de obra muy barata para la construcción del puerto. Los salarios que cobran, aunque son muy bajos, han ayudado a mejorar sus casas. Comienzan a colocar chapas de zinc en los tejados, a revocar las paredes con algo de cemento, a vallar con malla y alambre los terrenos ocupados. Poco a poco se va transformando el barrio, aunque las necesidades son infinitas: desde la falta de agua, electricidad y saneamientos, hasta la escasez de comercios, centros de salud, escuelas y servicios sociales. La pobreza del barrio y la falta de casi todo empujaron al obispo a pedir ayuda. La población sigue creciendo sin parar y la respuesta del Estado no es tan rápida como las necesidades del pueblo. Ontupaia, “el lugar donde salta el león”, se va transformando, con el esfuerzo de las Hijas de la Caridad, en un lugar habitable. Uno de los primeros proyectos de las hermanas fue animar a las familias para que registrasen a sus hijos. Eran muchos los niños y niñas que no estaban registrados y, por lo tanto, no existían para el Estado y no se podían escolarizar. El problema se complicaba cuando los padres estaban en paradero desconocido y los familiares a cargo de los pequeños no sabían exactamente cuando nació el niño. Por si no fuera suficiente con esto, el precio de la inscripción en el registro civil se convertía en el escollo definitivo para los más pobres. Desde el año 2008 las hermanas visitaron a más de mil familias y se reunieron con los jefes de las asociaciones de vecinos. El trabajo de campo sirvió para recabar información sobre las condiciones de las casas, el tipo de familias, el acceso a los servicios básicos y, sobre todo, la situación de los menores. Eran demasiados los que estaban sin escolarizar. En sus visitas a las casas, las hermanas descubrieron que muchos alumnos iban a la escuela sin saber hablar portugués. Esto complicaba su socialización y retrasaba tanto su desarrollo que impedía un aprendizaje normal. 
Escolinhas
Las Hijas de la Caridad ven la necesidad de abrir jardines de infancia para una atención pre escolar. La idea es proporcionar a los pequeños esa base educativa con una atención personal. Esto facilita su incorporación a la escuela normalizada. Las hermanas se dieron cuenta de lo importante que es cultivar a edades tampranas todas las áreas de desarrollo. Estos niños y niñas, menores de 6 años, además de aprender el portugués, cambian su modo de comportarse. Se vuelven más expresivos y desarrollan sus habilidades psico-motoras. Entre 600 y 700 euros al mes es lo que les cuesta a las hermanas mantener esta red de aulas de preescolar en Ontupaia. Sin la ayuda de la ong española COVIDE – AMVE esta tarea sería imposible.

domingo, 1 de junio de 2014

Hijas de la Caridad: en la salud y en la educación


El hospital general de Marrere, al norte de Mozambique, está atendido por las Hijas de la Caridad, tiene 135 camas y está especializado en tuberculosis y malnutrición infantil.Pueblo de Dios / Roberto Domingo
  El Hospital General de Marrere está a catorce kilómetros de Nampula, en el distrito de Namaita. Al principio nació como un puesto de salud distrital para atender a sus 35.000 habitantes. El acuerdo entre el Gobierno y la Archidiócesis lo transformaron en hospital para dar cobertura sanitaria a más de 300.000 personas procedentes de las aldeas y poblados de la periferia de la gran ciudad. Nampula está a sólo quince minutos de coche. Es la capital del norte y la segunda ciudad más poblada de Mozambique. Tiene casi cuatro millones de habitantes. Marrere es una zona muy pobre con un índice de analfabetismo del 70%. La mayoría llegó aquí huyendo de la guerra. La agricultura es de subsistencia y comercio muy precario. El entorno natural de Marrere es adverso por la falta de lluvia. A esto hay que añadir la pobreza imperante, las secuelas de la guerra, y la muy deficiente infraestructura sanitaria. Enfermedades como la malaria, sida, tuberculosis, diarreas, enfermedades de las vías respiratorias, etc. son una constante. El hospital general tiene 135 camas y atiende diariamente a 270 enfermos entre niños y adultos. La plantilla de trabajadores está compuesta por 146 personas, aunque sólo hay dos médicas y 14 enfermeros. El resto es personal técnico, auxiliar y de servicio. 

Pobreza

De cada diez mozambiqueños, siete viven con menos de un dólar al día. Son pobres. Muy pobres. Esto incide directamente en la salud. Los indicadores de Mozambique están por debajo de los niveles medios en la región del África subsahariana. Enfermedades como la malaria, la diarrea, la tuberculosis y el sida, son las principales causas de mortalidad. La malaria es responsable del 40 por ciento de las muertes de menores de cinco años. En zonas rurales como esta de Marrere el número de afectados es aún mayor. Los porcentajes de mortalidad infantil en Mozambique están entre los más altos del mundo. Las causas se pueden prevenir fácilmente. Casi todo está relacionado con la escasez de servicios básicos: Falta de médicos, falta de agua y ausencia total de saneamientos. Sólo un 40 por ciento de la población tiene acceso al agua potable. El resto consume lo que tiene más a mano. Esto explica que se dispare el índice de diarreas que, a su vez, aumentan la malnutrición. En Marrere más de la mitad de los niños menores de cinco años están malnutridos.

Nacaroa

Las Hijas de la Caridad llegaron a Mozambique hace 72 años. Al principio se establecieron en la capital, en Maputo. Poco a poco fueron abriendo comunidades por todo el país con el fin de atender a los más pobres. Su primera comunidad en el norte fue esta de Nacaroa, a dos horas y media de Nacala, el puerto más importante del oriente africano. El obispo les pidió que abrieran una escuela porque la tasa de analfabetismo estaba disparada. La pobreza extrema de la zona fue otro de los motivos que animó a venir a estas hermanas. El internado acoge a las niñas que viven en las zonas donde no hay escuela secundaria. Las que están aquí estudian octavo, noveno y décimo. Tienen entre 14 y 18 años. Ocurre que las niñas, a partir de los nueve años, tras los ritos de iniciación, se casan y quedan fuera del sistema educativo. Esto explica que el analfabetismo en esta zona rural entre las mujeres llegue hasta el 95 por ciento. La promoción de la mujer es prioritaria para las Hijas de la Caridad. Al estar alejados de la capital y en una zona enteramente rural, el desarrollo es muy lento. La población es extremadamente pobre. Las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl han venido a dar vida y esperanza a los 90.000 vecinos de Nacaroa. Su escuela es un auténtico oasis en el desierto educativo. Con su trabajo y la solidaridad de la gente de buena voluntad, demuestran que otro mundo es posible, que la pobreza tiene solución. Si no existieran estas mujeres, habría que inventarlas.

viernes, 9 de mayo de 2014

NACUXA, VIVERO DE LIDERES


Este domingo, 11 de mayo y fiesta de la Virgen de los Desamparados, a las 11:30 (hora española) se podrá ver en La 2 de TVE el reportaje titulado: "Nacuxa, vivero de líderes"

  El misionero Eugenio López, alma y corazón del proyecto que los padres paúles coordinan al norte de Mozambique

 El padre Eugenio ha transformado las ruinas de una antigua misión en un vivero de líderes que irradian vida en la comarca de Matibane, en el norte de Mozambique. En el entorno del Instituto Agropecuario Mártir Cipriano, se han ido multiplicando los servicios para atender a una población que ronda los 35.000 habitantes: escuela de primaria, centro de salud, embalse de agua… La escuela agraria se ha convertido en un centro que irradia diferentes iniciativas para mejorar la vida del pueblo macúa. El Instituto Agropecuario Mártir Cipriano comenzó a funcionar en 2007 con 160 alumnos. Siete años después se ha convertido en una de las referencias educativas de Mozambique. Hoy son casi 800 los jóvenes que cursan estudios de Agropecuaria, Contabilidad y Laboratorio. El Instituto cuenta también con una escuela de secundaria y dos residencias para los alumnos que proceden del interior.

  Escuelas contra el hambre

El proyecto del Instituto Agropecuario de Nacuxa surge en 2005. Con él la diócesis de Nacala y los misioneros paúles quieren dar respuesta a tres necesidades del pueblo macúa que habita la región. Por un lado estaba el hambre cíclica que sufre el norte de Mozambique. En segundo lugar había una ausencia total de formación técnica agropecuaria. Y por último estaban las ruinas de la antigua misión de los combonianos que disponía de los recursos necesarios para sacar adelante el proyecto. El centro aspira a sostenerse económicamente por sus propios medios. El siguiente paso para generar ingresos será la distribución y venta de conservas con marca propia. El producto está en su última fase. Una vez que dispongan de los permisos gubernamentales comenzarán a vender sus verduras y hortalizas ecológicas con su propia etiqueta. 

Ayuda española 

 Mantener un centro especializado como este, es muy costoso. La ong COVIDE - AMVE de las Hijas de la Caridad y los Padres Paúles, canaliza la mayor parte de las ayudas. COVIDE – AMVE son las siglas de Cooperación Vicenciana para el Desarrollo – Acción Misionera Vicenciana de España. Desde los inicios consiguió la implicación de distintas instituciones españolas. La AECID aportó 900.000 euros para iniciar el proyecto y la Junta de Andalucía ha superado esa cantidad a lo largo de los años y se ha mostrado como la entidad más comprometida con el proyecto.

domingo, 23 de febrero de 2014

VIDAS DE PUERTAS ABIERTAS

En el reportaje de esta semana, un equipo de Pueblo de Dios se desplaza hasta la provincia de Castellón para dar fe del trabajo social de diferentes colectivos eclesiales. Hemos estado en el centro de acogida "Mare de Deu de Lledó" donde Cáritas cubre las necesidades primarias de los pobres y los empobrecidos por la crisis. En el barrio de Tombatossals, las Hijas de la Caridad atienden un cento de día para personas sin hogar y con problemas de salud mental. Estas religiosas también están al frente del Centro Social Marillac para personas sin hogar convalecientes. En este lugar se acoge y cuida con cariño a quienes nadie quiere a su lado.

domingo, 26 de enero de 2014

Al final del camino y el vecino de abajo

Al final del camino (Albacete 1)El 15 dic 2013 En Albacete hay inmigrantes sin papeles que malviven en las peores condiciones imaginables. Las Hijas de la Caridad, y el padre Miguel Jiménez, les llevan alimentos y ropa. El vecino de abajo (Albacete 2)
Hoy En la barrriada "Las Seiscientas", de Albacete, cinco Hijas de la Caridad viven como unos vecinos más. Ellas son el paño de lágrimas de los más pobres
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martes, 1 de octubre de 2013

LAS HUELLAS DEL CAMINO

Hacemos el camino de Santiago en un tramo de Palencia. Comenzamos en Frómista, donde visitamos la famosa iglesia de San Martín. Pasamos por Villacázar de Sirga y terminamos en Carrión de los Condes. Aquí, visitamos los albergues de las Hijas de la caridad y las Hermanas Agustinas. Los peregrinos y las personas que los acogen nos cuentan sus experiencias.


miércoles, 4 de abril de 2012

Angola, memorias de la guerra



Este domingo dia 15-04-2012 se trasmitira en pueblo de Dios éste reportaje



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Esta es la historia de un grupo de hombres y mujeres que vivieron la misma experiencia. Todos conocieron el miedo, los bombardeos, el dolor, el secuestro… vieron la muerte y el hambre demasiado cerca, aprendieron a sobrevivir y lucharon para que otros lo hicieran.
Esto sucedió en Angola, donde supieron de los horrores de la guerra, de una guerra que no era suya. Son hombres y mujeres de paz que no huyeron, al contrario: dejaron lo mejor de su vida para compartirla con un pueblo herido de muerte. A los diez años del final de aquella guerra interminable, nos cuentan su testimonio. Los protagonistas de este reportaje son los españoles Generosa Iturri, María Teresa Romero y María Teresa López (teresianas), Rosa Codesido (Hija de la Caridad), Luis María Pérez de Onraita, arzobispo de Malanje y el portugués Alvir Nunes (franciscano).



La guerra interminable

La Guerra Civil de Angola fue uno de los conflictos más largos de África en el marco del proceso de descolonización y la Guerra Fría entre 1975 y 2002.
Tras la independencia, los grupos que aspiraban al poder se enzarzaron en una guerra que desangró el país. Estados Unidos, la URSS, Cuba, China y Sudáfrica alimentaron la guerra apoyando cada uno a su bando mientras los muertos los ponía Angola. Hasta abril de 2002 no se firmaron los acuerdos de paz. Por el camino quedaron más de un millón de personas muertas y cientos de miles de heridos, de desplazados y refugiados.

Los misioneros que entrevistamos a lo largo del reportaje nos cuentan algunas de sus inolvidables experiencias en los largos años de guerra. María Teresa Romero, por ejemplo, fue secuestrada durante 3 meses por los guerrilleros de la UNITA. Generosa Iturri y María Teresa López, en la misión de Cubal, se dedicaron de lleno a curar a los cientos de heridos. Lo mismo que hizo sor Rosa Codesido, ahora en la misión de Kibala. En ese lugar, el franciscano Alvir Nunes estuvo a punto de morir tras ser tiroteado en la puerta de su misión, que quedó entre los dos frentes. En Malanje, el obispo español Luis María Pérez de Onraita vivió también en primera persona la responsabilidad de dirigir una diócesis en tiempos de guerra.

viernes, 10 de febrero de 2012

Balombo, lucha por la vida



Este Domingo dia 12 de Febrero pondrán este reportaje en Pueblo de Dios.

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El trabajo de dos misioneras en un hospital de Angola con el apoyo de Manos Unidas

El reportaje, grabado en Balombo, Angola, recoge la vida de Begoña de Couto y María José Valero, médico y enfermera respectivamente. Estas misioneras, Hijas de la Caridad, trabajan en el hospital de esa ciudad angoleña




En estos últimos años, estas religiosas están recibiendo muchas ayudas para mantener su trabajo. Desde España, parroquias, amigos y familiares de las misioneras han echado una mano para apoyar su esfuerzo.

La ong Manos Unidas también lleva años colaborando con las hermanas. Equipamientos, medicinas, leche maternizada, apoyo para luchar contra el sida, nuevas instalaciones…son muchas las ayudas de Manos Unidas.

En el hospital, el Centro de Consultas Integrado atiende, especialmente, la problemática del virus del sida. Tanto la prevención como el tratamiento, especialmente a las madres gestantes infectadas. Los estudios sobre la prevalencia del virus comenzaron a hacerse en Angola bastante más tarde que en otros países. La larga guerra civil y la precaria asistencia sanitaria lo explican, al igual que se explica cómo el virus se expandió últimamente con la apertura de las fronteras. Mensualmente, se realizan una media de 1.200 test, lo que demuestra el interés de la población y, por otro lado, la magnitud del problema social.

En la UCI pediátrica

El “sancta sanctorum” del hospital es la UCI pediátrica. Desde que sor Begoña llegó al centro se empeñó en mejorarla…y lo consiguió. Para tratarse de un hospital en medio de un país convaleciente de una larga guerra, estamos en un lugar extraordinario.A esta sala, lógicamente, vienen los casos más graves. Pequeños entre la vida y la muerte ocupan las camas, mientras las madres no se despegan un minuto de su lado. En el hospital, la mortalidad infantil entre los menores de dos años ha bajado más de la mitad. El equipo dirigido por Begoña trabaja con toda la ilusión para conseguir que los niños, como dicen por aquí, “no partan” y se queden a este lado de la vida. A veces, lo consiguen.


En el reportaje también acompañamos a María José que, tres veces en semana, sale a visitar una de las cuarenta aldeas que tiene a su cargo. Después de haber perdido la cuenta de los baches y las curvas, llegamos al poblado de Pinto, una pequeña aldea con una veintena de casas y un centenar de habitantes que carecen, como es habitual en estos lugares, de cualquier infraestructura básica. Lo que sí tienen es este servicio de atención sanitaria, no gracias a los responsables políticos sino a las misioneras que escucharon la voz de un pueblo necesitado de alguien que los cure.


martes, 17 de enero de 2012

VIDAS CON SABOR NARANJA



El Domingo día 22 Enero será trasmitido en Pueblo de Dios en la 2 el programa dedicado a la labor de Las Hijas de la Caridad, implicadas con los barrios cordobeses de El Naranjo y Polígono Guadalquivir

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El Barrio del Naranjo, al norte de Córdoba, en las estribaciones de Sierra Morena, hace 60 años que era sólo un naranjal y una cárcel de presos políticos. Las familias vivían en chabolas y en cuevas. En 1954 llegó un joven sacerdote cordobés, Agustín Molina, con vocación de servicio a los pobres. Entre los naranjos, levantó un corralón para celebrar misa, y sembró su sueño de justicia y dignidad para habitantes del suburbio. Movilizó a toda Córdoba con la famosa “Operación ladrillo” para que le ayudaran construir, ladrillo a ladrillo, una guardería, una escuela unitaria, un dispensario médico y casas para los sin techo. Con fe, coraje y ayuda de mucha gente el sueño del “Padre Ladrillo”, como se le conocía popularmente, se hizo realidad. Don Agustín murió en loor de santidad en 1995, después de casi 40 años de párroco en Santa Victoria del Naranjo.

Hijas de la Caridad

El campo del Naranjo ya no es lo que era. Ahora es un barrio obrero, aunque con altísimo porcentaje de parados, y tiene 4.000 habitantes.





La ingente obra del “Padre ladrillo”, en la que desde el principio colaboraron las Hijas de la Caridad, sigue en pie. Sus obras más significativas, el Colegio y la Escuela Infantil, están junto al nuevo templo. Hablamos con las madres y nos dicen que les gusta su barrio y que están contentas con la educación que reciben sus hijos en los dos centros de la parroquia. La Escuela Infantil se abrió en 1961 y desde el comienzo ha estado llevada por las Hijas de la Caridad. Por ella han pasado prácticamente todos los niños del barrio y en ella se fraguó su futuro. Sor María Luisa Berrón, directora de la escuela, lleva 47 años en el barrio. Ella ha dado continuidad a la presencia interrumpida de las Hijas de la Caridad en el Naranjo y al sueño del “Padre ladrillo”.
Aunque el horario de la guardería es de nueve de la mañana a cinco de la tarde, con comida incluida, a las siete y media de la mañana empiezan a llegar los hijos de los trabajadores. Son unos 30 porque desgraciadamente el 80 por ciento de los padres de los niños no tienen trabajo.
Las madres son las que sacan a la familia adelante trabajando en el servicio doméstico en las zonas residenciales y casas nobles del centro de la ciudad. Sor María Luisa Parias, que lleva 33 años en el barrio, nos ha enumerado algunas de las actividades que las Hijas de la Caridad han llevado a cabo además de la guardería: clases en el colegio parroquial, clases para adultos, talleres de mecanografía, corte y confección, dispensario médico, visitas domiciliarias…
Son 108 niños y niñas, 41 de cero a tres años y el resto de tres a seis años. Tres Hijas de la Caridad y doce personas más cuidan que los niños rían, jueguen, coman, aprendan y sueñen. Sus vidas tienen el dulce sabor de los naranjos de las calles del barrio.
La guardería está concertada en el tramo de 3 a 6 años y los niños no pagan nada. De cero a tres años, la mitad de ellos tampoco pagan nada porque sus padres no pueden, y el resto paga una media de 45 euros al mes.

Polígono del Guadalquivir

En el Polígono del Guadalquivir visitamos la casa de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl que llevan el trabajo social de la parroquia de Santa Luisa de Marillac. Encontramos a la comunidad reponiendo fuerzas porque el día que comienza es largo y el duro el trabajo. Sor María Jesús, que lleva 32 años de enfermera en el hospital Reina Sofía, y sor Isabel que está dedicada en cuerpo y alma a la parroquia, son las más jóvenes. Sor Marciana, tiene 80 años y da clases de alfabetización a las mujeres; sor Inmaculada tiene 71 y está al frente de Cáritas parroquial y sor Leonor, con 66 años, atiende el ropero y visita a los enfermos. Las Hijas de la Caridad llegaron al Polígono del Guadalquivir en 1989 llamadas por el obispo de la diócesis para que atendieran a los pobres y colaboraran con la parroquia. El desempleo está causando estragos en las familias del Polígono y muchas tienen problemas de supervivencia. La parroquia de Santa Luisa de Marillac, que cubre un área con 15.000 habitantes es testigo de ello.
La mitad de la población del Polígono es de origen gitano. También hay inmigrantes árabes y algunos africanos. Para atender los casos más urgentes, la parroquia, Cáritas y las Hijas de la Caridad han puesto en marcha un almacén de alimentos. Cuentan la colaboración de 20 voluntarios que están a la caza y captura de alimentos por todas partes, incluso pidiendo de puerta en puerta, para que las familias del barrio no pasen hambre. Los alimentos provienen del Banco de Alimentos, Comunidad Europea, Merca-Córdoba, Hermandades religiosas, Operación Kilo, tiendas de comestibles y de personas particulares. En Córdoba, como en tantos otros lugares, la generosidad y la solidaridad están haciendo más llevadera a las familias la crisis económica.
Más de 300 familias del barrio, 1.600 personas, de toda clase y religión, tienen comida gracias a la ayuda que reciben de la parroquia. Habría que dar más y a más familias pero las existencias son limitadas.Si no hay dinero para comprar alimentos menos para ropa, por eso las Hijas de la Caridad han abierto un ropero en el local del barrio inicialmente destinado a Centro de Animación Sociocultural pero que nunca funcionó. La ropa que más se necesita es la de niño y bebé pero es la que menos llega.

Voluntarias AIC

Las Voluntarias de la Caridad pertenecen a Asociación Internacional de Caridad de San Vicente de Paúl constituida hace 400 años. En Córdoba son casi un centenar de voluntarias, algunas con más de 25 años en la asociación. Su labor social no se limita al taller de costura sino que abarca: reparto de alimentos, vista a los enfermos y ancianos y otras ayudas. También colaboran con otras organizaciones en situaciones de especial necesidad.
Anualmente de la venta de la ropa que ellas confeccionan sacan en torno a los 5.000 euros. Las voluntarias, además de su tiempo y su trabajo, aportan mensualmente una cantidad de dinero cada una a la medida de sus posibilidades. Por otra parte, las Voluntarias de la Caridad tienen reuniones periódicas de formación para darle sentido cristiano a lo que hacen y compartir sus vivencias en el servicio a los pobres.

Julián del Olmo


martes, 25 de octubre de 2011

Angola: la lucha por la vida


Por fin estamos en Angola. Los de Pueblo de Dios hemos tardado mucho tiempo en llegar aquí. Demasiado tiempo. En 2005 quisimos venir para conocer el trabajo de las Hijas de la Caridad

La cercanía del fin de la guerra lo impidió. La gente de Angola empalmó la guerra de la independencia frente a Portugal con una interminable guerra civil donde este país puso los muertos y las potencias extranjeras pusieron armas y dinero para alimentar aquella barbarie durante décadas. Ahora escribo desde Balombo, en el interior del país, al que por fin llegamos gracias a los amigos de la ong Manos Unidas que está financiando buenísimos proyectos de salud, educación y desarrollo en esta nación que intenta levantar cabeza casi una década después de que acabase aquella maldita guerra.

Hoy, con el alba, hemos salido a Pinto, una aldea de las cuarenta que visita María José Valero, una misionera que todos los lunes, miércoles y viernes emprende la odisea africana de meterse por estos caminos de espanto para llegar a los poblados. Allí monta su consulta con la ayuda de varios enfermeros y durante toda la jornada atiende a decenas de pacientes. Hoy han sido casi dos centenares de personas entre menores y adultos. Asombroso y agotador, sobre todo para esta mujer de hierro, que parece no cansarse; y de carne y hueso que se emociona cuando me cuenta las vidas que salva y las que no puede salvar porque esto es África.

Esa débil frontera entre la vida y la muerte la palpamos ayer en la UCI de pediatría del hospital de Balombo. Otra misionera y médico, Begona de Couto, se pasa la vida entre las cunas de la UCI, muy mejorada de medios gracias a Manos Unidas. A ella se le ilumina el alma cuando habla con tanta pasión de su servicio de pediatría. La misionera vive entre malarias cerebrales, meningitis y otras patologías gravísimas. Ella lucha por la vida de esos chiquitines y anima a su equipo de enfermeros a seguir haciéndolo. Una vez más, los de Pueblo de Dios somos testigos de estas aventuras repletas de humanidad. Tardamos en llegar a Angola. Pero mereció la pena

martes, 22 de marzo de 2011

LAS HIJAS DE LA CARIDAD DE LAS ISLAS


Las Hijas de la Caridad están entregando su vida a los más pobres en las islas Canarias.PdD

Este Domingo se transmitirá el programa en la 2

Para ver el video


Las Hijas de la Caridad en Canarias están al frente de seis residencias de ancianos, otros tantos hogares para menores, cuatro colegios, un hospital y media docena de obras sociales entre las que se encuentran varios comedores para personas sin hogar o en riesgo de exclusión. Estas mujeres fundadas por Vicente de Paúl y Luisa de Marillac son inquietas por naturaleza. Buscan a los más pobres en los lugares donde nadie quiere estar y a ellos les dedican su vida entera. Están por todo el mundo. Allí donde hay una necesidad, es fácil encontrar una Hija de la Caridad. Ellas son las que ponen esperanza, luz, y optimismo en las fronteras de la humanidad. En Canarias hemos compartido con ellas su vida y su tarea diaria en cuatro comunidades de Tenerife y Gran Canaria donde colaboran con Cáritas, mantienen una comunidad terapéutica, dan de comer a los que no tienen nada y acogen a un grupo de ancianas en una de sus residencias.





En Tenerife

El comedor “La Milagrosa” es una obra social de las Hijas de la Caridad que abrió sus puertas en 1987. Está ubicado en el centro de la ciudad, entre las dependencias municipales de festejos y la parroquia más antigua de Tenerife, la de la Concepción. Una de las zonas más carnavaleras de Santa Cruz.
Seis hermanas jubiladas sostienen con sus pensiones y con su dedicación esta obra social. Todos los días dan de comer a 150 personas a las que también ofrecen servicio de duchas y lavado de ropa.

En la residencia de San Cristóbal de La Laguna, la actividad de las religiosas es increíble. Cuidan de las personas mayores y llevan la gestión del hogar. Dos de ellas acuden diariamente al hospital, otras dos realizan actividades socioculturales en la casa de acogida de Tacoronte y algunas colaboran en el comedor social La Poderosa. Una de ellas visita la cárcel y es el enlace entre los presos y las familias. Casi todas continúan yendo a los barrios periféricos de La Laguna como signo de presencia religiosa para visitar a los enfermos.


En Gran Canaria

En el barrio de Escaleritas se ubican las oficinas de los servicios generales de Cáritas Canarias. Aquí trabaja una Hija de la Caridad en el equipo directivo y otra colabora como voluntaria en la acogida de los que buscan trabajo. Durante el último año Cáritas atendió a más de once mil personas en la diócesis de Canarias. Esta tarea social sería imposible sin la colaboración de más de 900 voluntarios y de un grupo de profesionales comprometido con la justicia.

María, Encarnación y Juana viven en Agaete, en una comunidad terapeutica que gestiona Cáritas para cambiar de vida y cortar con la adicción al alcohol. Las tres acogen con esperanza y cariño a los residentes que van pasando por la casa. Hablan con ellos en los momentos complicados, les escuchan y admiran el esfuerzo que hace cada uno de ellos por cambiar su vida. También tienen contacto con las familias que vienen semanalmente a visitarles.
Fuera de la casa, las hermanas colaboran en la parroquia dando catequesis, visitando a los enfermos y llevando la comunión.
Las tres son felices con su vida de entrega a los más necesitados.

domingo, 6 de marzo de 2011

VIDAS DE NUNCA ACABAR


La residencia de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl está en Villaobispo de las Regueras, a un paso de la ciudad de León. En ella residen 80 hermanas, de ellas 62 son mayores.

Para ver el reportaje de VIDAS DE NUNCA ACABAR



Las Hijas de la Cridad llegaron a Villaobispo en 1971. Lo primero que hicieron fue abrir un centro de salud y una guardería infantil, que llegó a tener 300 niños. Durante 25 años los niños y los enfermos venían para que las hemanas los cuidaran y curaran. Ahora son ellas las que necesitan que las cuiden y las curen. Una de las máximas de la casa es que "nadie es tan pobre como para que no pueda prestar un servicio a otro más pobre".

Vidas entregadas
¿Quiénes viven en este paraíso?

- Sor María González. 88 años, de ellos 27 en la India.

- Sor Adelina Pestaña. 85 años, de ellos 10 en República Dominicana.

- Sor Eulalia Sánchez. 81 años, de ellos 39 en Marruecos.

- Sor Ana Alonso. 77 años, de ellos 41 en Haití y Puerto Rico.

- Sor Leonila Rodríguez, 82 años. De ellos 5 en Camerún.

- Sor Rosario Toral. 73 años, de ellos 12 en Marruecos y Ceuta.


Pero hay muchas más que también han gastado su vida en el servicio a los pobres y necesitados en hospitales, colegios, hogares para niños, residencias de ancianos, comedores sociales y misiones en el extranjero. Ahora son ellas las que necesitan ayuda porque aunque su espíritu está pronto, el cuerpo es débil.

Blanco y negro

El reportaje ha sido grabado en alta definición (HD) y el realizador, Roberto Domingo, junto con el director de PdD, Julilán del Olmo, han decidido utilizar el blanco y negro salpicado con detalles de color para recalcar la profundidad de unas vidas entregadas a los más pobres a lo largo y ancho del planeta. Lejos de buscar el dramatismo el documental ahonda en la seriedad y las raíces de unas vidas que tienen en su encuentro con Dios, a través de la oración, una amplia gama de colores que han ayudado a poner vida donde sólo había muerte y dolor.

jueves, 30 de diciembre de 2010

TVE emitirá los días de Navidad el programa pueblo de Dios


El viernes, 31 de Diciembre, se emitirá de nuevo el reportaje que lleva por título “Como un gran fuego”
El veterano programa de reportajes, que emite la 2ª cadena de TVE y que es uno de los programas institucionales de la Iglesia Católica en la televisión pública, tendrá una presencia especial en la pequeña pantalla estas navidades. Del 27 al 31 de Diciembre emitirá diariamente a las 14:00 horas la...


las historias de solidaridad grabadas durante el último año en Madagascar, Uganda, Kazajstán, India y España.

La región de L’Androy, al sur de Madagascar, es conocida como “la tierra de las espinas”. Aquí trabajan un puñado de misioneros españoles en la promoción social de las gentes más pobres de la gran isla roja. El lunes, 27 de Diciembre, se podrá volver a ver en el reportaje titulado “Madagascar, por los caminos de L’Androy”.

Karamoja, en el nordeste de Uganda, es la zona más pobre del país. La violencia entre clanes y la dureza del clima impiden su desarrollo. El hospital St. Kizito es un oasis sanitario fruto de la colaboración española. También se cuenta la peripecia vital de Dª. Paulina Ridruejo, una misionera española que lleva 40 años y la acompañarán a visitar una de las aldeas más antiguas del lugar. El martes, 28 de Diciembre, se volverá a ver en el reportaje “Karamoja, la última frontera”.

Kazajstán es una de las antiguas repúblicas soviéticas donde vive un pequeño grupo de católicos descendientes de los deportados por Stalin en la estepa. Los misioneros luchan contra las redes de tráfico de menores con la apertura de hogares para acogerles. El miércoles, 29 de Diciembre, se emitirá este reportaje con el título “Kazajstán: los hijos de la estepa”.

India es el país del mundo con más enfermos de lepra. En el estado de Orissa la minoría cristiana atiende un gran proyecto en el que estos enfermos y sus familias son los protagonistas. El Damien Institute les brinda cuidados médicos, trabajo y educación. El jueves, 30 de Diciembre, podrán Vds. ver de nuevo el reportaje titulado “Lepra: del estigma a la esperanza”.

Las Hijas de la Caridad, Premio Príncipe de Asturias, son un grupo de mujeres valientes que viven y trabajan por la justicia en los rincones más olvidados del mundo. Con motivo de los 350 años de su fundación el programa recuerda a las hermanas que se ha ido encontrando en sus grabaciones por los distintos pueblos de Dios. El viernes, 31 de Diciembre, se emitirá de nuevo el reportaje que lleva por título “Como un gran fuego”.

domingo, 8 de agosto de 2010

BOLIVIA POR TIERRA , RÍO Y AIRE




" Bolivia por tierra, río y aire "

Las Hijas de la Caridad están repartidas por todo Bolivia. Varias de estas misioneras son españolas y las hemos acompañado en su trabajo diario sorteando precipicios en los Andes, sobrevolando en avioneta las inundaciones de la selva y navegando en el "Santa Luisa" por el río Mamoré.





Desde España, la ong COVIDE-AMVE está apoyando el trabajo de estas misioneras con las que hemos estado en Trinidad. Muy cerca de esta ciudad, las inundaciones han dejado a miles de familias sin hogar. En la selva de El Beni, las Hijas de la Caridad han construido más de mil pozos con la ayuda de la solidaridad española y atienden la salud, la educación y a los ancianos de las comunidades donde están trabajando.

Para desplazarse por la selva hay que ir en barco o en pequeñas deslizadoras. Eso es lo que hacen las misioneras, quienes llegan hasta los poblados más remotos en su afán por servir a los más olvidados de la sociedad. También hemos sobrevolado la selva para ir a otras misiones, como San Lorenzo de Moxos.




La última parte del reportaje la grabamos en las alturas de los Andes bolivianos, a 4.500 metros de altitud. Hasta allí llegamos para comprobar el trabajo que las Hijas de la Caridad llevan a cabo en la comunidad de Chilca Grande. Las misioneras ya se han acostumbrado a sortear derrumbes, abrir nuevas sendas y bordear precipicios con tal de trabajar por los más pobres.

martes, 15 de junio de 2010

COVIDE-AMVE apoya en Cochabamba

Bolivia: La infancia amanecida


Miles de niños comienzan su relación con la calle a través de trabajos informales para ayudar en la economía doméstica.PdD / Carlos González

Miles de niños comienzan su relación con la calle a través de trabajos informales para ayudar en la economía doméstica. A medida que pasa el tiempo los pequeños van perdiendo los lazos con sus familias hasta que terminan durmiendo en cualquier rincón de la ciudad


Reinserción

A lo largo del último año los educadores han atendido a más de seiscientos menores. El promedio diario de asistencia al centro de día ha sido de 44 niños. De éstos, 37 han sido derivados a otros hogares del proyecto Amanecer para continuar con su proceso de reinserción familiar y social.

Presupuesto

COVIDE-AMVE ha destinado, en los diez últimos años, alrededor de 50.000 euros para financiar distintas actividades.
La ONG para el desarrollo de los padres paúles y las Hijas de la Caridad ha sido una de las primeras en destinar fondos a este proyecto. Los gastos son innumerables y toda ayuda es poca para cumplir la promesa de un nuevo día a los niños que han salido de las calles de Cochabamba.
El presupuesto de la Fundación Amanecer para sostener sus 12 centros ronda los 800.000 euros al año.

Voluntarios y web
A lo largo de sus casi 30 años de existencia, la Fundación Amanecer ha fomentado la participación de los voluntarios. Jóvenes procedentes de Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Alemania o España dedican unos meses de su vida a los chicos y chicas que han dejado la calle. A través de su página web reciben solicitudes de todo el mundo y seleccionan aquellos perfiles adecuados a las necesidades del momento.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Otra heroína de Cochabamba



La hermana Adelina Gurpegui es una Hija de la Caridad española entregada a la causa de los pobres en la ciudad boliviana de Cochabamba.Carlos González / PdD

Para ver video de Pueblo de Dios pinchar en este enlace: Otra heroína de Cochabamba


La colina de la Coronilla en Cochabamba, es un lugar emblemático para Bolivia. En 1812 un grupo de mujeres resistieron a las tropas españolas en la guerra por la independencia. Han pasado a la Historia con el nombre de heroínas.
Hoy, este céntrico barrio cochabambino se ha convertido en refugio de personas sin hogar y jóvenes toxicómanos. La mayoría de ellos inhala clefa, un poderoso pegamento que usan los zapateros. La clefa, también conocida como vuelo, produce un estado de euforia lenta seguido de cansancio, mareo y sueño. En muchas ocasiones provoca la pérdida de sensibilidad y de la conciencia.



La hermana Adelina Gurpegui Goicoechea nació hace 65 años en la villa navarra de Berbinzana, Es fisioterapeuta y enfermera. Ha trabajado en hospitales de Valencia, Pamplona y Teruel. Su primer destino misionero fue en los centros médicos de Haití donde estuvo casi diez años. En 1988 llegó a Bolivia donde siempre ha estado con los más pobres.
También se ha ofrecido como voluntaria para ayudar después de distintas catástrofes naturales en Nicaragua y Haití.
Entre los muchos reconocimientos que ha recibido destaca la condecoración Chevalier de Haití por su trabajo en Cité Soleil así como distintas medallas de la alcaldía y la prefectura de Cochabamba por su entrega y trabajo al servicio de los enfermos y discapacitados.



Sus colaboradores y amigos la han rebautizado cariñosamente como Sor Adrenalina debido a la energía que desprende y contagia a su alrededor.La plaza de San Sebastíán está a los pies de la colina de La Coronilla, el pequeño cerro donde las heroínas de Cochabamba plantaron cara al ejército real en 1812.
Aquí vive otro gran grupo de jóvenes adictos a la clefa que ha hecho de la plaza su hogar. La mayoría proceden de familias desestructuradas que han vivido un infierno en sus casas y decidieron echarse a la calle.
La hermana Adelina se ha convertido para ellos en su particular salvadora. Ella se pone siempre de su lado, es la que se preocupa por su salud y sus necesidades, la que escucha sus problemas, la que les visita cuando entran presos y la que se enfrenta al nuevo ejército de la indiferencia y la exclusión social. Sor Adelina se ha convertido para los pobres de Cochabamba en la auténtica heroína del siglo XXI.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LA OTRA GRANADA



LA OTRA GRANADA.

Durante media hora podremos ver el trabajo de las Hijas de la Caridad en uno de los barrios que no visitan los turistas que se acercan a ver la Alhambra: Almanjáyar.



Almanjáyar es una barriada donde conviven 42.000 habitantes con la pobreza, el paro, la droga, la delincuencia y... las Hijas de la Caridad.

Existe otra Granada más allá de la Alhambra. Video de Pueblo de Dios.

Hace 40 años, las religiosas vivían en un barrio que sufrió unas fuertes inundaciones y fueron trasladadas a un piso de protección oficial junto con el resto de los vecinos a un barrio en el que no había nada más que pobreza y falta de servicios públicos. Las Hijas de la Caridad construyeron y dirigieron colegios y guarderías hasta que las instituciones públicas se hicieron cargo de ellos.

Ahora, después de cuatro décadas viviendo entre los más pobres, siguen empeñadas en dignificar la vida de los que menos tienen. Han puesto en marcha un comedor social en el que dan más de 200 comidas diarias. Están trabajando con los adolescentes que fracasan en la escuela y ayudan a más de 70 a que acaben la Secundaria con el fin de que puedan acceder a un módulo de formación profesional y aprender un oficio con el que salir adelante.

Los ancianos sin familia y sin recursos están acogidos en ocho viviendas que las Hijas de la Caridad han puesto a su disposición hasta que encuentran una residencia para ellos. A esto hay que sumar el programa "Granada Abierta" con el que ofrecen a los inmigrantes los servicios básicos, reparto de alimentos a las familias, sala de internet y la asesoría necesaria para que puedan integrarse en la sociedad y comenzar una vida más esperanzadora.

Por si todo esto fuera poco, las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl están colaborando con Cáritas Granada en el programa para la recuperación y rehabilitación de personas con adicción al alcohol y las drogas.


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