HIJAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL

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domingo, 6 de junio de 2010

"La última cima": ¿hay nicho para el cine religioso en España?


Su estreno madrileño ha superado en recaudación a "Sexo en Nueva York 2" y ha merecido los mejores elogios de la crítica y no pocas reflexiones interesantes. Quizás porque la propia historia del sacerdote D. Pablo Domínguez es verdaderamente ejemplar. En Decine21, una web que suelo recomendar, han titulado la reseña con el sugerente título "Un cura para la eternidad".





Ahora encuentro un artículo de fondo de Hildy Johnson, publicado en su blog de Decine21, que por su sensatez y agudeza reproduzco aquí: "¿Hay nicho para el cine religioso en España?". No tiene desperdicio.

En Estados Unidos es un hecho que el cine religioso funciona, y funciona muy bien. Incluso hay técnicas de marketing muy avanzadas para alcanzar a un público muy amplio, que desea ver en las pantallas historias que conecten con sus convicciones más profundas, no hay más que pensar en cómo se lanzó allí La Pasión de Cristo, de Mel Gibson, o más recientemente títulos como The Blind Side (Un sueño posible), Bella y Prueba de fuego. Se organizan pases previos que centran su esfuerzo en el espectador cristiano, con envío masivo de información a parroquias y comunidades religiosas de tipo diverso. El resultado es que sacerdotes y pastores suelen recomendar las películas a sus fieles, y la gente responde positivamente.


La pregunta es: ¿en España es posible hacer algo así? ¿O se trata de un modo de hacer muy yanqui, un modelo no trasladable? La impresión, tras el estreno ayer en cines de La última cima, es que la cosa también puede funcionar por estos lares. El documental de Juan Manuel Cotelo sobre un sacerdote muerto en accidente de montaña, se vende con la frase promocional "La película que habla bien de los curas", y el tamtam entre el público más interesado está funcionando perfectamente, con el boca a oreja, e internet. De modo que, según datos de la distribuidora Europa Dreams Factory, con sólo dos copias en los madrileños cines Palafox y Dreams Palacio de Hielo, se ha convertido en la película de mayor recaudación por copia, con una media de 3.862,5 euros, y es la número 18 de más taquilla en total. Tal acogida ha permitido que esté ya previsto el estreno en 25 ciudades, con una cifra de copias aún por determinar, pero superior lógicamente a las 25 copias.


Quizá el cine español, en los últimos tiempos no muy positivo en su mirada al cristianismo -piénsese en títulos como Ágora, Los girasoles ciegos o Camino- debería pensar en cuidar a un público que puede darle muchas alegrías. Hay compañías que han tratado de hacerlo con títulos como la reciente Lourdes, pero sin duda que en España todavía hay mucho trecho que recorrer en la promoción de un tipo de cine que, como en el caso de La última cima, acaba sorprendiendo gratamente incluso a los no creyentes o indiferentes.

Si queréis saber más sobre la película que está ahora en los cines, os invito a ver este monólogo del director, todo un ejemplo de inteligencia, sinceridad y persuasión.



miércoles, 26 de mayo de 2010

LOS SACERDOTES CATÓLICOS EN EL CINE

Historia de fidelidad y de servicio

Con motivo de la Clausura del Año Sacerdotal, promovido por el Papa Benedicto XVI, y que tendrá lugar, el día 11 de junio, en Roma, la Delegación Episcopal de Medios de Comunicación Social ha preparado dos sesiones, los días 8 y 9 de junio, de “LOS SACERDOTES CATÓLICOS EN EL CINE, Historia de fidelidad y de servicio”, serán a las 5,30 de la tarde en el Salón de Actos de la Residencia del Corazón de Jesús, Hijas de la Caridad, en la Plaza Francés de Aranda, 2.

Junto a una pequeña oración de agradecimiento por la figura del SACERDOTE, se mostrarán las características y cualidades sacerdotales a través de fragmentos de películas a nivel mundial. Con la posibilidad de poder visionar la última película, realizada en España, en la que se “habla bien de los curas”, titulada “LA ÚLTIMA CIMA”. Vea el trailer:







SI QUIERES QUE SE ESTRENE EN TU CIUDAD PÍDELO EN: laultimacima.com

SINOPSIS
Pablo, sacerdote, sabía que iba a morir joven y deseaba hacerlo en la montaña. Entregó su vida a Dios… y Dios aceptó la oferta. Ahora dicen que está vivo.

Pablo era conocido y querido por un número incalculable de personas, que han dejado constancia de ello después de su muerte.

LA ÚLTIMA CIMA muestra la huella profunda que puede dejar un buen sacerdote, en las personas con las que se cruza. Y provoca en el espectador un pregunta comprometedora: ¿también yo podría vivir así?

miércoles, 19 de mayo de 2010

Otra heroína de Cochabamba



La hermana Adelina Gurpegui es una Hija de la Caridad española entregada a la causa de los pobres en la ciudad boliviana de Cochabamba.Carlos González / PdD

Para ver video de Pueblo de Dios pinchar en este enlace: Otra heroína de Cochabamba


La colina de la Coronilla en Cochabamba, es un lugar emblemático para Bolivia. En 1812 un grupo de mujeres resistieron a las tropas españolas en la guerra por la independencia. Han pasado a la Historia con el nombre de heroínas.
Hoy, este céntrico barrio cochabambino se ha convertido en refugio de personas sin hogar y jóvenes toxicómanos. La mayoría de ellos inhala clefa, un poderoso pegamento que usan los zapateros. La clefa, también conocida como vuelo, produce un estado de euforia lenta seguido de cansancio, mareo y sueño. En muchas ocasiones provoca la pérdida de sensibilidad y de la conciencia.



La hermana Adelina Gurpegui Goicoechea nació hace 65 años en la villa navarra de Berbinzana, Es fisioterapeuta y enfermera. Ha trabajado en hospitales de Valencia, Pamplona y Teruel. Su primer destino misionero fue en los centros médicos de Haití donde estuvo casi diez años. En 1988 llegó a Bolivia donde siempre ha estado con los más pobres.
También se ha ofrecido como voluntaria para ayudar después de distintas catástrofes naturales en Nicaragua y Haití.
Entre los muchos reconocimientos que ha recibido destaca la condecoración Chevalier de Haití por su trabajo en Cité Soleil así como distintas medallas de la alcaldía y la prefectura de Cochabamba por su entrega y trabajo al servicio de los enfermos y discapacitados.



Sus colaboradores y amigos la han rebautizado cariñosamente como Sor Adrenalina debido a la energía que desprende y contagia a su alrededor.La plaza de San Sebastíán está a los pies de la colina de La Coronilla, el pequeño cerro donde las heroínas de Cochabamba plantaron cara al ejército real en 1812.
Aquí vive otro gran grupo de jóvenes adictos a la clefa que ha hecho de la plaza su hogar. La mayoría proceden de familias desestructuradas que han vivido un infierno en sus casas y decidieron echarse a la calle.
La hermana Adelina se ha convertido para ellos en su particular salvadora. Ella se pone siempre de su lado, es la que se preocupa por su salud y sus necesidades, la que escucha sus problemas, la que les visita cuando entran presos y la que se enfrenta al nuevo ejército de la indiferencia y la exclusión social. Sor Adelina se ha convertido para los pobres de Cochabamba en la auténtica heroína del siglo XXI.

domingo, 16 de mayo de 2010

LA MIRADA Y EL CORAZÓN HUMANO



Los ojos son las ventanas del alma”, es un adagio muy antiguo y muy conocido. Y el adagio tiene razón, la mirada será siempre la expresión de lo que sucede y hay en el corazón del hombre, en el interior de nuestro ser. Con poco advertimos en la mirada de alguien el estado anímico que le acompaña. Por ello, Carlos A. Schmitt tiene razón al escribir así:



“Corazón feliz, mirada alegre

Corazón tranquilo, mirada serena

Corazón honesto, mirada transparente

Corazón amigo, mirada de hermano

Corazón depravado, mirada maliciosa

Corazón infeliz, mirada triste

Corazón sin Dios, mirada vacía”.

“Nuestros ojos traducen lo que siente el corazón”.


miércoles, 12 de mayo de 2010

LA OTRA GRANADA



LA OTRA GRANADA.

Durante media hora podremos ver el trabajo de las Hijas de la Caridad en uno de los barrios que no visitan los turistas que se acercan a ver la Alhambra: Almanjáyar.



Almanjáyar es una barriada donde conviven 42.000 habitantes con la pobreza, el paro, la droga, la delincuencia y... las Hijas de la Caridad.

Existe otra Granada más allá de la Alhambra. Video de Pueblo de Dios.

Hace 40 años, las religiosas vivían en un barrio que sufrió unas fuertes inundaciones y fueron trasladadas a un piso de protección oficial junto con el resto de los vecinos a un barrio en el que no había nada más que pobreza y falta de servicios públicos. Las Hijas de la Caridad construyeron y dirigieron colegios y guarderías hasta que las instituciones públicas se hicieron cargo de ellos.

Ahora, después de cuatro décadas viviendo entre los más pobres, siguen empeñadas en dignificar la vida de los que menos tienen. Han puesto en marcha un comedor social en el que dan más de 200 comidas diarias. Están trabajando con los adolescentes que fracasan en la escuela y ayudan a más de 70 a que acaben la Secundaria con el fin de que puedan acceder a un módulo de formación profesional y aprender un oficio con el que salir adelante.

Los ancianos sin familia y sin recursos están acogidos en ocho viviendas que las Hijas de la Caridad han puesto a su disposición hasta que encuentran una residencia para ellos. A esto hay que sumar el programa "Granada Abierta" con el que ofrecen a los inmigrantes los servicios básicos, reparto de alimentos a las familias, sala de internet y la asesoría necesaria para que puedan integrarse en la sociedad y comenzar una vida más esperanzadora.

Por si todo esto fuera poco, las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl están colaborando con Cáritas Granada en el programa para la recuperación y rehabilitación de personas con adicción al alcohol y las drogas.


domingo, 25 de abril de 2010

“Si no miras el mundo con alegría, ¿qué te queda?”



Pilar Pascual Mendívil ya lo puede contar a la cara. Esta religiosa de 65 años, que vivió en Puerto Príncipe, capital de Haití, el terremoto del pasado 12 de enero, llegó el miércoles por la noche a Falces, su localidad natal. Allí la esperaba su hermana Mari Cruz, que no pudo evitar emocionarse. Era la primera vez que se abrazaban después de que, en enero, Sor Pilar tardara tres días en poder llamar por teléfono y decirle que se encontraba bien tras el seísmo. “Qué disgusto tuve cuando se pasaban las horas y no sabía nada de ella”, reconoce su hermana.

La religiosa, Hija de la Caridad, dedica su vida misionera a atender a unos 300 pacientes diarios en un dispensario médico en el barrio de María Magdalena, en la capital haitiana. Lleva 33 años allí y es la única misionera navarra en este país. Tras tres meses de intenso trabajo con las víctimas del terremoto, permanecerá en España hasta el próximo 20 de mayo. Entre sus planes para este tiempo están los de “disfrutar de la familia, acudir a alguna visita médica, y ejercicios espirituales”.





Su secreto: el “ácido viejúrico”

Sor Pilar siente desde niña una vocación irrenunciable: no puede ver a alguien a su lado pasándolo mal. “Desde chiquita me desvivía por los niños que se caían. Había quien se reía, pues yo no podía superarlo. Iba donde él y trataba de curarlo. Lo mismo con los ancianos”. Por eso se hizo monja. Y enfermera. Encontró la felicidad en su labor de misionera, de la que no se cansa. “Me levanto siempre muy alegre, con ganas de hacer muchas cosas. Pero vaya, sí, la edad se va notando. A veces, por las tardes, noto las piernas un poco cargadas”, asegura. Ya ha cumplido los 65, pero no tiene ninguna intención de “retirarse”. “No sé, yo les digo a mis hermanas allí en Haití que mi secreto es el ácido viejúrico”, ríe. Algo especial debe de ser. Todos lo “detectan”. Durante sus años de trabajo en Cité Soleil, la barriada más pobre y marginal de Puerto Príncipe, imponía respeto. “Me trataban bien. Lo pienso ahora cuando recuerdo que los únicos coches que entraban en el barrio eran los tanques blindados de la ONU, los que robaban los mafiosos y mi furgoneta. Hacía siete viajes diarios con ella, entrando y saliendo de Cité Soleil a por comida”. La suya no le parece una historia excepcional. “Hay mucha gente buena. Los voluntarios que han venido estas semanas a Haití desde todo el mundo, por ejemplo. Son un estímulo para seguir entregándote”.




Candidata al Príncipe de Viana

Con cierta sorpresa, Pilar Pascual ha sabido, a su llegada a Navarra, que su nombre ha sido presentado como uno de los candidatos a recibir el Premio Príncipe de Viana a la Solidaridad. El Ayuntamiento de Falces, su localidad, fue la entidad que avaló su candidatura. Sustituye al anterior Premio Internacional “Navarra” a la Solidaridad y, organizado en colaboración con Caja Laboral, está dotado con 40.000 euros. Sor Pilar concurre junto a otros 8 candidatos. “Eso me han dicho, que me han metido ahí”, admite. El jurado hará público su fallo el próximo miércoles, día 21. “Si me lo dieran, me alegraría, pero sobre todo sería un empujón de esperanza para los pobres. Ellos son quienes realmente necesitan de nuestra atención”. Después de la respuesta solidaria de los navarros, Pilar Pascual tiene un mensaje con el que corresponder: “Gracias por saber compartir en estos tiempos de crisis, difíciles aquí también”.

Parece irreal que esta religiosa haya visto morir a personas en sus brazos. “La felicidad da energía; es la miseria la que engendra todo”, indica Sor Pilar, que a las 24 horas de llegar, ya piensa en volver. “Hay tanta necesidad allí…” - Sor Pilar, de 65 años, estará en España hasta el 20 de mayo, cuando volverá a Puerto Príncipe - Atiende un dispensario médico de la Congregación de las Hijas de la Caridad por el que pasan unos 300 pacientes al día
Tiene la piel curtida por el sol. “Es que ahora atendemos en tiendas de campaña, la gente no quiere entrar en edificios y, allí en la calle, te pega de lleno”. La mirada, enturbiada por las vivencias. “Hemos visto cosas tremendas. La primera noche atendimos enfermos sin parar. Sin parar. Una vez vi a una de las hermanas cosiendo a un niño. Ella se caía de sueño. Le dije que lo dejara. Estaba muerto… Estaba cosiendo a un niño muerto…”.



Tiene también tiempo para todos los que ahora en su pueblo, donde ha venido a descansar un mes, la reclaman. “Tengo la casa llena de visitas. Entre los que se pasan y los que llaman por teléfono”, interviene Mari Cruz, la hermana de esta religiosa. Y, por supuesto, una gran sonrisa. “Es que si no miras el mundo con alegría, ¿qué te queda?”, dice ella, la protagonista, encogiéndose de hombros.

Pilar Pascual Mendívil (Falces, 30 de septiembre de 1944), Sor Pilar, como la llaman en Haití desde los “chiquillos” hasta los “bandidos”, descansa en su pueblo desde el pasado martes por la noche. Su congregación, la de las Hijas de la Caridad, le ha recomendado que pase algo de tiempo en casa para que descanse y desconecte. Hace tres meses, sobrevivía milagrosamente al terremoto que asoló Haití. El seísmo, de 7,1 grados Ritcher, dejó cifras oficiales de 214.000 muertos.

Todo el mundo le estará preguntando por su experiencia del terremoto…

Y sólo duró quince minutos. Fueron eternos, eso sí. Porque la tierra tembló con un vigor impresionante. Se estremeció todo y se mezcló todo. Eran las cinco menos cuarto de la mañana. En diez minutos, nos dio tiempo a temer por nosotras, en lo que podría haber pasado si el depósito de agua que cayó hacia un lado, cae hacia el otro y nos aplasta.


Yo le di gracias al Salvador (patrón de Falces) y poco más. A las cinco en punto de la mañana nos llegaba el primer enfermo al dispensario…

Fueron para ustedes jornadas de intenso trabajo, de atención a los heridos, de restablecer el orden… Tardó tres días en llamar a casa, a España, para decir que estaba usted bien.

Disculpadme, perdí la noción del tiempo. Yo no sé cómo el Señor nos dio fuerzas pero estuvimos 3 días y 3 noches sin dormir, trabajando, atendiendo víctimas. Se nos murieron siete personas en las manos… Fue una tragedia increíble.




Navarra sintió “tocada” su fibra solidaria con ese desastre y, en plena crisis económica, las cifras de donativos superaron el millón de euros. ¿Lo han notado ustedes allí?

Sí, aunque ahora al llegar aquí me ha sorprendido la reacción que se generó en la gente. No me imaginaba que hubiera habido tanta preocupación… Pero quiero decir una cosa, para la reconstrucción no sólo ha sido clave la ayuda humanitaria. Ha sido muy importante, puede que más, el apoyo moral que nos han enviado todos ustedes.

¿Les ha servido el dinero para la reconstrucción de su centro médico?

Bueno, directamente nos han llegado algunos miles de euros, pero el resto está todavía en el banco. Todavía no ha pasado demasiado tiempo como para intentar reconstruir las infraestructuras: la gente tiene miedo, no acude a los edificios. Nosotras atendemos a nuestros enfermos en tiendas de campaña, en la calle. Los colegios, que han vuelto a impartir clase, también lo hacen al aire libre…. El dinero que nos ha llegado lo hemos invertido en la prioridad ahora: alimentos.

¿Los haitianos pasan hambre?

Sí. Hay escasez de comida. Estamos acostumbrados a comer tres veces al día, ¿no? Pues allí hay mucha gente que se pasa dos días sin probar bocado. Nosotras, en el dispensario, damos una bolsita de comida a todas las personas que pasan visita médica. Contiene arroz, alubias, macarrones, latas de carne… Repartimos unas 300 diarias. También damos alimento a quien nos lo pide. ¿Cómo no vamos a compadecer a una madre que viene desesperada, con sus hijos llorando porque no tienen qué llevarse a la boca? Eso es Haití. Como yo les digo, a vivir del hoy.

¿Hay ricos en Haití?

Sí, aunque la inmensa mayoría son pobres. Pero de una pobreza que más que pobreza es miseria. Los ricos, existen, y son riquísmos. Viven, como decimos allí, en el monte, como si no tocaran el mismo suelo. Aunque ahora, esto del terremoto les ha igualado a todos. Todos han sufrido en la desgracia… Les ha igualado

Usted trabajó durante años en Cité Soleil, una de las barriadas más conflictivas de Puerto Príncipe. ¿No se cansa de luchar contra la desesperación?

No es cuestión de cansancio. Es de hacer lo que hay que hacer. Te sale espontáneo. Además, a nosotras nos tratan muy bien. Nos respetan. ¿Cómo nos vamos a ir si nos dicen que somos su esperanza? En el barrio de Cité Soleil, los bandidos, como yo digo, nos advertían, para que no nos pasara nada: “Hermanas, entren en casa. Va a empezar el tiroteo”.


domingo, 18 de abril de 2010

Sanz asiste a la celebración del centenario de la residencia de Falces


El Presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz Sesma, ha presidido los actos de conmemoración del centenario de la residencia de ancianos San Francisco Javier de Falces, construida en 1910 en cumplimiento del testamento de Fausta Elorz y Olía, vecina de Madrid que pasaba largas temporadas en la localidad.





Durante el acto conmemorativo se ha descubierto una placa alusiva al centenario, ante la presencia también del alcalde de Falces, José Carlos García García, del presidente de la Fundación Doña Fausta Elorz, José Javier Ausejo, Eduardo Elorz Sánchez-Marco (familiar) y el vicario general de la Diócesis, Juan Antonio Aznárez Cobo, entre otros. A las 11 horas, el jardín del centro ha acogido una misa.

La residencia pertenece a la Fundación Doña Fausta Elorz. Dispone de 30 habitaciones, sencillas y dobles, ocupadas por 44 residentes, entre válidos y asistidos. Cuenta además con una capilla, dos salas de estar, enfermería, tanatorio y sala de fisioterapia, entre otras. Cinco hermanas de la Caridad prestan su servicio junto con 15 trabajadoras de la localidad.


Fausta Elorz y Olías, natural y vecina de Madrid, residía largas temporadas en Falces por sus entronques familiares. Hija única y soltera, dictó en su testamento la institución de alguna obra benéfica y de caridad o fundación. Los tres albaceas crearon una fundación benéfica, sin ánimo de lucro, para construir un asilo para ancianas en Madrid (está situado en el Barrio de Salamanca) y otro, más modesto, para ambos sexos en Falces, “siendo en todo caso indispensable para el ingreso en dichos asilos acreditar en debida forma ser pobre de solemnidad”. El primero tuvo un coste de 1,07 millones de pesetas y el de Falces, de 72.000 pesetas. Además, para el sostenimiento, se asignaron 2 millones al de Madrid y 350.000 al de Falces.

La Residencia San Francisco Javier de Falces inició su actividad, como asilo, el 16 de agosto de 1910, día en el que ingresaron 17 ancianos. Para su cuidado y atención, entraron cuatro hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Ante la pérdida de valor de los recursos asignados para su sostenimiento y por las penurias propias de la época, el asilo pudo continuar su actividad gracias al sostenimiento de los vecinos y a la gestión de las hermanas. Debido a la situación de deterioro y a las necesidades de ampliación y acondicionamiento, el Gobierno de Navarra otorgó fondos en las décadas de 1980 y 1990. En estos cien años, han sido 64 las hermanas que han cuidado a los residentes


Donaciones a Pilar Pascual para Haití


El Ayuntamiento de Falces y la junta Bardenas Reales le entregaron cheques de 9.000 y 15.000 euros

falces. El acto oficial del centenario de la residencia San Francisco Javier de Falces tuvo un final con sabor solidario. El presidente de la Junta de Bardenas Reales, José Antonio Gayarre, y el alcalde de Falces, José Carlos García, hicieron entrega de sendos cheques de 15.000 y 9.000 euros a Sor Pilar Pascual, misionera falcesina en Haití. La hija de la caridad de San Vicente de Paúl recibió emocionada esta colaboración económica y acercó a los vecinos el dolor del pueblo haitiano. "Es un deber agradecer todas estas muestras de solidaridad y podéis estar seguros de que todas estas donaciones llegarán directamente a los que más las necesitan, incluso intentaremos multiplicarlas. Gracias por el apoyo moral y la generosidad de todos los navarros", manifestó la misionera.

Pilar Pascual Mendívil estará un mes en Falces junto con su familia, tras vivir en primera línea el desastre del terremoto de Haití, país en el que reside desde hace treinta años. "Sin yo saberlo, todo el pueblo estaba preocupado por mí esos días. El 20 de mayo volveré a retomar mi trabajo allí", apuntó.


domingo, 11 de abril de 2010

sábado, 10 de abril de 2010

EL TRABAJO DE LAS HH.CC EN HAITI

Cité Soleil es como la barriada de la película 'Ciudad de Dios' de Fernando Meirelles, la trepidante cinta que muestra la miseria y la delincuencia de una de las favelas de Río de Janeiro. Allá donde la vida no vale ni un real y la venganza a tiros es moneda de cambio.




Tres mil de los cerca de 320.000 habitantes de la barriada murieron en el seísmo y unos 15.000 resultaron heridos. La ayuda humanitaria, sin embargo, tardó casi dos semanas en llegar. Fue un despliegue casi de zona de guerra. Helicópteros estadounidenses sobrevolando las chabolas, soldados apostados en los tejados y en los vehículos militares. Y todo, para repartir sacos de arroz.

Tras el terremoto, cerca de 4.000 presos que vieron como los muros de la cárcel se venían abajo y lograron huir volvieron en su mayoría a Cité Soleil, uno de las barrios más pobres del mundo, donde el crimen organizado y el tráfico de drogas funciona por bandas criminales, responsables de que cada día se atiendan allí hasta tres heridos de bala.

Las únicas trabajadoras sociales que durante los últimos treinta años han vivido allí, han curado las heridas de los hijos de los pobres y delincuentes, les han dado comida y educación, han sido las Hijas de la Caridad, entre ellas una española, Sor Pilar.

Madrid Rumbo al Sur entrega material de ayuda a Sor Pilar. | J.L. Cuesta
Respeto reverencial

El respeto que les profesan los vecinos de los chamizos de aquel lugar infesto de basura es reverencial. "Nos avisaban cuando iba a ver problemas; nos decían: Hermanas, métanse en casa que vamos a empezar a disparar", recuerda Sor Pilar, que muchas veces ha acudido a trabajar en la legación que las hermanas tienen allí además de en Silve La Plane. Dice la hermana que incluso alguna vez han parado tiroteos para dejarlas pasar y que las propias bandas vigilaban que nadie se atreviera a desvalijar los pocos medicamentos que almacenaban en el dispensario. Su grado de ascendencia era tal que hasta se permitía darles consejos. "Recuerdo que un día le dije a uno de ellos '¿Pero cuándo 'váis a dejar de dar tiros por ahí?'; él me respondió 'Es que no tenemos nada que comer'".

Por muy míseros que sea su concepto de lo que vale la vida, los delincuentes de Cité Soleil parecen los primeros en darse cuenta de lo que hacen estas hermanas, así como muchos misioneros y voluntarios repartidos por todo el país, muchos de los cuales dan todo a cambio de nada y están orgullosos de su trabajo. Años después, no dudarían en coger el mismo camino. "Llevo ya aquí 27 años; cuando vuelvo a Pamplona mi familia me dice que me quede, que ya hecho mucho aquí; yo siempre les respondo lo mismo; aquí tenéis toda la ayuda que queráis, no os falta de nada; allí no tienen ni para comer", asevera Sor Pilar en un relato que te congela la sangre. "Y merece mucho la pena", remacha.



Años de trabajo

Tres de los miembros del grupo se quedan ahora allí para instalar otra tienda militar de campaña en Los Cayos, a seis horas en coche de Leogane. Y otros muchos cooperantes españoles permanecerán allí durante meses, como Bomberos Unidos Sin Fronteras, que da asistencia médica y potabiliza agua en varios puntos del país. A muchos se les ha quedado y se les quedará grabado a sangre y fuego los ojos de la miseria, como a Anika Coll, de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, que cuando volvió a Madrid pidió a MRS que ayudara al padre de un niño pequeño al que consiguieron salvar de entre los escombros y que perdió a otro de sus hijos.

Quedan años de trabajo en Haití, que vuelve a partir de cero como en 1808, cuando se declaró la primera república independiente negra del mundo. El gobierno corrupto es el mayor obstáculo que tienen los cerca de nueve millones de personas uno de ellos sin hogar tras el seísmo- que viven en el país. La ayuda económica que está llegando al pueblo haitiano es mayúscula, pero deberá ser auditada por la Comunidad Internacional, que tampoco debe excederse en su paternalismo.

"Nosotros somos lo que tenemos que levantar esto", me decía orgulloso hace varios días un abogado de Puerto Príncipe. Pues eso. Enseñarles a pescar y no darles un pez como muchas veces se ha hecho hasta ahora en esta isla africana pérdida en el Cáribe donde sólo existe una verdad absoluta: la fe.

3ª CELEBRACIÓN 350 ANIVERSARIO



Aquí les pongo la 3ª y última Celebración del 350 Aniversario de nuestros fundadores y el enlace a la presentación.



PRESENTACIÓN

FAMILIA VICENCIANA ABRIL 29010

Santos,Beatos,Venerables y Siervos de Dios de la Familia Vicenciana


En los cuatro siglos de historia del carisma vicenciano han sido muchos los creyentes que, movidos por el espíritu de servicio a los pobres, han seguido a Jesucristo en los pasos de Vicente de Paúl. Multitud de Misioneros, Hijas de la Caridad y Seglares vivieron con humildad y sencillez su seguimiento a Jesucristo desde este carisma evangelizador, y su santidad sólo Dios la conoce. Pero también la Iglesia ha reconocido (mediante un proceso de canonización) las virtudes de algunos de ellos, que son faros que iluminan nuestra Familia Vicenciana y que, en muchos casos, desafortunadamente son muy poco conocidos por nosotros mismos. Sirva este pequeño artículo para dar una introducción al retrato de éstos nuestros hermanos, que vivieron con apasionada radicalidad su entrega a Dios desde el carisma vicenciano.


Los Santos de la Familia Vicenciana
San Vicente de Paúl (1580-1660).
Santa Luisa de Marillac (1591-1660).
San Francisco Régis Clet (1748-1820).
Santa Juana Antida Thouret (1765-1826).
Santa Isabel Ana Bayley Seton (1774-1821).
San Justino de Jacobis (1800-1860).
San Juan Gabriel Perboyre (1802-1840).
Santa Catalina Labouré (1806-1876).
Santa Agustina Pietrantoni (1864-1894).
San Ricardo Pampuri (1897-1930).
Santa Giana Beretta Molla (1922-1962).

Los Beatos de la Familia Vicenciana
Beato Juan Carlos Caron (1730-1794).
Beato Nicolás Collin (1730-1794).
Beatas María Ana Vaillot (1734-1794) y Odilia Baumgarten (1750-1794).
Beato Juan Enrique Gruyer (1734-1792).
Beato Luis José François (1751-1792).
Beato Pedro Renato Rogue (1758-1796).
Beata Sor Rosalía Rendu (1786-1856).
Beato Ghebra Miguel (1788-1855).
Beatas María Magdalena Fontaine y Compañeras (Mártires De Arras) (+ 1794).
Beato Marco Antonio Durando (1801-1880).
Beato Federico Ozanam (1813-1853).
Beata Julia Nemesia Valle (1847-1916)
Beato Contardo Ferrini (1859-1902)
Beata Josefina Nicóli (1863-1924).
Beata Marta María Wiecka (1874-1904).
Beata Lindalva Justo De Oliveira (1953-1993).
Beato Pier Giorgio Frassati (1901-1925).

Los Siervos de Dios y Venerables de la Familia Vicenciana
Sor Margarita Rutan (1736-1794).
Mons. Buenaventura Codina (1785-1857).
P. Juan León Le Prevost (1803-1874). (Venerable)
Don Santiago Masarnau Fernández (1805-1882).
P. Pasquale-Raffaelle D’addosio (1835-1900).
P. Jules Garrigues (1840-1900).
Mons. Antonio Ferreira Viçoso (1844-1875).
P. Juan Bautista Manzella (1855-1937).
P. Salvador Micalizzi (1856-1937). (Venerable)
P. Giuseppe Alloatti (1857-1933)
P. Maurice-Charles-Pascal Doré (1862-1900).
P. Antonio Claudio Chavanne (1862-1900).
Mons. Juan Francisco Gnidovec (1863-1939).
Sor Bárbara Stanislao Samuloswka (1865-1950).
PP. Claudio Chevrier y Vincentius Ou (+1870).
Sor María Teresa Marquet y 9 Compañeras Mártires (+1870).
Mons. Emilio Francisco Trinidad Lisson Chaves (1872-1961).
Sor Justa Domínguez De Vidaurreta (1875-1958).
Sor Gabriela Borgarino (1880-1949).
Sor Ana Cantalupo (1888-1983).
Sor Cecilia Charrin (1890-1973).
Sor Clemência Oliveira (1896-1966).
P. Fortunato Velasco Tobar y 14 Compañeros Mártires (1936-1939).
Sor Josefa Martínez Pérez y 12 Compañeras Mártires (1936-1939).
Sor Melchora Adoración Cortés Bueno y 14 Comp. Mártires (1936-1939).
P. Vicente Queralt Lloret y 20 Compañeros Mártires (1936-1939).
P. José María Fernández Sánchez y 38 Compañeros Mártires (1936-1939).
P. José Florko y Diez Compañeros Mártires (1939-1945).

Causas en preparación
P. Félix De Andreis (1778-1820).
D. Quinzio Sie`(1780-1857).
Mons. José Rosati (1789-1843).
P. Juan Bautista Tornatore (1820-1895).
Mons. Peter Schumacher (1839-1902).
P. Antonio Canduglia (1861-1907).
P. Czeslaw Lewandowski (1864-1934).
P. Nie` Pietro (+ 1870).
P. Jean-Marie Lacruche (1871-1906).
Mons. Francois Xavier Schraven (1873-1937) y 6 Compañeros C.M. Mártires.
P. André Tsu (1876-1903).
P. Giacomo Anselmo (1883-1934).
P. Umberto Verdini (1884-1942).
P. Pani Tchang (1886-1954).
P. Joseph K’ung (1891-1947).
Mons. Joseph Chow Tsi-Che (1891-1972).
Srta. Josefa Parra Flores (1892-1917).
P. Joseph Lan (1894- ?).
Sor Florina Barbara Bönighova (1894-1960).
P. William M. Slattery (1895-1982).
Srta. Coleta Menendez De La Torre (1896-1917).
Sor Maria Rodrigues De Alburquerque (1901-1991).
P. Joseph Pierre Kwei (1902-1952).
Sor Valerija Bojc (1904-1951).
P. Pierre Souen (1905-1951).
Sor Maria Wisniewska (1905-1943).
P. Jacques Tchao (1909-1950).
P. Jan Hutyra (1912-1978).
P. Sylvestre Su (1912-1941).
Jan Havlik (1928- ?) (Seminarista).
P. Nicolás Van Kleef (Nico) (1937-1989).

FUENTE:www.vicencianos.org

sábado, 3 de abril de 2010

FELICITACION PASCUAL



Felicitación pascual 2010


“De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: ‘Alegraos’. Ellas se acercaron, se postraron ante él y le abrazaron los pies. Jesús les dijo: ‘No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán” (Mateo 28,9-10).





Venció el Amor, ¡aleluya!
Venció la Vida, ¡aleluya!
Venció Cristo, ¡aleluya!
Venció la Alegría, ¡aleluya!

Unidos todos a la Iglesia,
que se alegra alborozada en este día,
cantamos un himno a Cristo, levantado.
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

Ya podemos volver a Galilea,
y anunciar en todos los cruces de caminos,
la buena nueva de las bienaventuranzas.
Con el Resucitado en medio, ¡todo vuelve a ser posible!



Servir a los pobres y pequeños,
hacer algo sólido entre todos,
será la mejor melodía al Cristo de la vida,
la mejor señal de que ha resucitado. Los pobres y todos los pequeños.

Con María, de fiesta en el domingo,
con toda la Iglesia engalanada en este día,
alabamos sin cesar al que ha triunfado:

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espíritu Santo.
Amén. Aleluya.

sábado, 27 de marzo de 2010

LA SEMANA SANTA


La SEMANA SANTA, concentra la atención del cristiano, en la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Para los cristianos, la Pascua de Jesucristo, es el corazón, el centro de todo el culto religioso. En la Semana Santa el cristiano hace memoria de la hora suprema de la misión de Jesús, y también del nacimiento de los medios salvadores, que llamamos Sacramentos.



DOMINGO DE RAMOS
En este día la Iglesia recuerda la entrada de Cristo, el Señor, en Jerusalén para consumar su misterio pascual. Por esa razón, en todas las misas se hace memoria de esta entrada del Señor: por la procesión o entrada solemne antes de la misa principal, o por la entrada simple antes de las restantes misas.

La liturgia de este día expresa por medio de dos ceremonias, una de alegría y otra de tristeza, los dos aspectos del misterio de la Cruz.




LUNES SANTO

El Lunes Santo es el segundo de los días de la Semana Santa, cuyo comienzo tiene lugar el Domingo de Ramos, y durante la cual los cristianos conmemoran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.

diferencia de otros días de la Semana Santa que cuentan con ceremonias singulares, en la Iglesia Católica el Lunes Santo continúa la celebración normal de la misa. Durante ésta, el Evangelio que es proclamado refleja el pasaje de la Unción en Betania, en casa de Lázaro, en el que una de las hermanas de éste, María le unge con costosos perfumes.




MARTES SANTO

El Martes Santo continuan las celebraciones de la Semana Santa cristiana, que conforme va acercándose los días de los principales cultos (Jueves y Viernes Santo) siguen su reflexión acerca de diversos pasajes de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.



MIERCOLES SANTO

La primera parte de la Semana Santa cristiana llega a su fin con la celebración del Miércoles Santo.

VER VIDEO

TRIDUO PASCUAL

Se conoce como Triduo Pascual a los tres días en que los católicos celebran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Comprende el tiempo desde la tarde del Jueves Santo, hasta la tarde del Domingo de Pascua. Es el corazón del año litúrgico.

La expresión Triduo pascual, aplicada a las fiestas anuales de la Pasión y Resurrección, es relativamente reciente, pues no se remonta más allá de los años treinta del siglo XX; pero ya a finales del siglo IV San Ambrosio hablaba de un Triduum Sacrum para referirse a las etapas históricas del misterio pascual de Cristo que, durante tres días et passus est, et quievit et resurrexit. San Agustín utilizó parecida expresión —Sacratissimum Triduum— para indicar los tres días de Cristo crucifixi, sepulti, suscitati.




HERMANA GLENDA Creo en tu resurrección

miércoles, 24 de marzo de 2010

FELICITACION 25 MARZO A LAS HIJAS DE LA CARIDAD



Como Vicente de Paúl, que abrazó sin temor ni temblor el rostro del pobre y la llaga del necesitado, así quiero que sea mi "SÍ" para Tí Señor.



Como Santa Luisa de Marillac que,aun sin ser comprendida, se lanzó a iluminar con la luz de la caridad la oscuridad en que vivían tantos hombres y mujeres de su tiempo,así quiero que sea mi "SÍ" para Tí, Señor.


FELICIDADES A TODAS LAS HIJAS DE LA CARIDAD


domingo, 14 de marzo de 2010

"COCINA ECONOMICA" SANTANDER


CIEN AÑOS COCINANDO SUEÑOS

Pueblo de Dios
Enlace a el video Pueblo de Dios: La popular "Cocina Económica" de Santander

Desde 1908, hace ya más de un siglo, funciona en Santander la Cocina Económica. En aquellos momentos, a principios del siglo XX, el objetivo era ofrecer comida sana y en abundancia a los pobres de la época. Hoy, esta institución centenaria, se ha adaptado a los nuevos tiempos. Actualmente esta obra de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl es un referente de solidaridad no sólo en Santander sino en toda Cantabria. La atención inmediata, personalizada y al alcance de todos los necesitados son los ejes de funcionamiento del Centro. Durante el último año la Cocina Económica sirvió más de 5.000 desayunos, 30.000 comidas y 7.500 cenas

Muchos voluntarios
El servicio de comedor es el más demandado del centro. El objetivo principal sigue siendo, como hace cien años, asegurar una alimentación completa a los más pobres. A esto se ha añadido el respeto mutuo, el que aprendan a utilizar correctamente los utensilios para comer y el motivarles para que participen en la recogida de las mesas. Todo esto sería imposible sin la colaboración de los voluntarios. En total son 70 personas las que han decidido entregar parte de su tiempo y de sus vidas en los distintos programas que funcionan dentro de la Cocina Económica.

Miles de personas atendidas
La Cocina Económica no se limita a dar de comer a los pobres. A medida que cambia la sociedad el Centro se ha ido adaptando para prestar la ayuda que necesita cada persona en cada momento. La flexibilidad y la creatividad son dos de las notas distintivas de una casa que se ha convertido en referente para los más desfavorecidos. Durante el último año las trabajadoras sociales realizaron más de 7.500 entrevistas. Las principales demandas fueron -además de la comida- el alojamiento, la ropa, los medicamentos, el transporte, la tramitación de documentos y, sobre todo, el empleo.
Fuente:http://www.rtve.es/television/pueblo-de-dios/

15 Marzo Sta Luisa de Marillac



Santa Luisa de Marillac

Discípula perfecta de San Vicente de Paul

La Providencia Divina unió las almas de estos dos grandes santos por encima de sus diferencias de condición social y de temperamento, para la fundación de dos admirables obras: la Congregación de las Hijas de la Caridad y las Cofradías de la Caridad



Animados por un mismo ideal, San Francisco de Sales y Santa Juana de Chantal fundaron la Congregación de la Visitación. Tal obra desempeñó un papel sobresaliente en la historia de la Contrarreforma católica en la Francia del siglo XVII. Junto a ellos actuó por algún tiempo San Vicente de Paul, cooperando con aquella magnífica realización. Posteriormente, San Vicente llevó adelante otra obra aún mayor, con una repercusión más universal que la del obispo de Ginebra y de la baronesa de Chantal.

Santa Luisa de Marillac fue dirigida espiritual y gran cooperadora de San Vicente. Desempeñó, con relación a él, un papel análogo al de Santa Juana de Chantal junto a San Francisco de Sales. El 15 de este mes se conmemora la fiesta litúrgica de esta gran santa.

Decadencia religiosa y miseria material

En el siglo XVII ya estaba avanzada la decadencia de la Edad Media, época que tan admirables frutos produjo para la Cristiandad. Las guerras de religión en Francia habían vuelto al país continuamente devastado, el campo sin cultivo, las fortunas arruinadas. Un sinnúmero de hambrientos y miserables se refugiaban en París, aumentando de modo alarmante la población de la capital.

“Los mendigos formaban ejércitos que se presentaban en grupos compactos, arma en puño y blasfemia en los labios, frente a las iglesias, exigiendo imperiosamente la limosna”.1

¿Qué podía hacer el Poder Público ante un mal tan grande? Muy poca y durable cosa.

Fue cuando la Providencia suscitó a ese hombre de estatura verdaderamente profética, San Vicente de Paul, que —secundado por almas exponenciales y de gran santidad, como Santa Luisa de Marillac— con sus obras de asistencia y misericordia comenzó a modificar el lúgubre panorama.

La infancia y la adolescencia de Luisa de Marillac fueron una sucesión de sufrimientos morales y espirituales. Huérfana de padre y madre, fue educada por su tío, Canciller del Reino de Francia. Hombre de gran piedad, la hizo progresar en las letras, artes y virtud. Sin embargo, dotada de una conciencia sumamente delicada, Luisa sufría de la terrible enfermedad espiritual de los escrúpulos.

A los 22 años, sintió el llamado para la vida religiosa, pero cedió al deseo de su tío y al consejo del confesor, casándose con Antonio Le Gras, oficial al servicio de la Reina. Antonio, no obstante, traía consigo los síntomas de la enfermedad que lo llevaría a la tumba doce años después.

Viuda a los 34 años, rica y piadosa, Luisa se dedicó por entero a los pobres. Le faltaba no obstante un director espiritual que la librara de los malditos escrúpulos, permitiéndole en fin volar para los altos horizontes a que se sentía llamada. San Francisco de Sales intentó esa tarea, pero los escrúpulos continuaban.

El encuentro de dos santos

Dos años después de la muerte del prelado, Santa Luisa conoció a San Vicente de Paul. En el primer encuentro, la impresión mutua de los dos santos fue negativa. La bella y elevada educación aristocrática de Luisa de Marillac la llevaba a ver en el padre Vicente a un campesino un tanto rústico y tristón. El sacerdote, a su vez, no se interesó por aquella gran dama. Ocupado, como vivía, con los pobres, no tenía en vista dirigir espiritualmente a personas de la alta sociedad. Esa primera impresión mutua, contrastante, se desvaneció poco a poco cuando cada uno fue descubriendo en el alma del otro los enormes tesoros que la gracia había depositado.

Se formó entonces aquella sociedad espiritual, que fructificaría después con tantos beneficios para la Iglesia y la sociedad. Donde San Francisco de Sales no consiguió nada, San Vicente de Paul triunfó, curando a la joven viuda de sus escrúpulos y forjándola como su mayor colaboradora en las obras de misericordia que emprendía, conduciéndola además a los páramos de la santidad. Santa Luisa, a su vez, se colocó por completo en sus manos. Fundó junto con él las Cofradías de la Caridad y la Compañía de las Hijas de la Caridad (de San Vicente de Paul), convirtiéndose en su gran auxiliar hasta que falleció el 15 de marzo de 1660, seis meses antes que su director.

La prisa de la dirigida, la lentitud del director



San Vicente de Paul —secundado por Santa Luisa de Marillac— logró modificar el lúgubre panorama de su siglo con sus obras de asistencia y misericordia



San Vicente de Paul, visitando las Cofradías de la Caridad del interior, iba reclutando a las jóvenes más virtuosas y aptas para destinarlas a las cofradías de París. Recibían ellas algunas rápidas lecciones sobre métodos curativos, cómo tratar a los enfermos, y hacían los ejercicios espirituales bajo la dirección de Santa Luisa, antes de iniciar el trabajo en la capital. La santa iba después a visitar e incentivar a cada una de ellas en su trabajo caritativo en las diversas parroquias.

Al crecer el número de jóvenes, San Vicente pensó en prepararlas para una especie de noviciado en la señorial casa de Luisa de Marillac. Ésta veía concretizarse así un sueño que había tenido muchos años antes, cuando Dios le mostró a muchas jóvenes que, dirigidas por ella, se entregaban al servicio de los pobres. Por eso, quería apresurar las cosas, formando de inmediato una sociedad religiosa.

Como dice uno de los biógrafos de San Vicente de Paul, “las prisas de Santa Luisa no entraban en la psicología del santo. Entre ambos se entabló por aquella época la batalla epistolar de la lentitud contra la prisa”. San Vicente intentaba refrenarla, pero sin enfriar el buen impulso que la estimulaba hacia adelante: “Deje a Dios obrar, y fíese de él... y verá cumplirse los deseos de su corazón”.2

El ángel de la dirigida apresura al del director

Presionado por Santa Luisa, San Vicente le escribió diciendo que, con frecuencia, el “buen ángel” de ella había hablado con el suyo, sugiriéndole la obra que iba a ser fundada. De ello, hablarían lo más pronto posible.

La prisa de Santa Luisa aceleró los planes de San Vicente. Y, finalmente, encontraron una fórmula: sus hijas no serían religiosas. Al componer, con Santa Luisa, las reglas de las Hijas de la Caridad, San Vicente excluyó de ellas todas las palabras que pudiesen dar idea de vida religiosa. No tendrían clausura, convento, ni apariencia religiosa. Se vestirían como las campesinas que aguardaban la fundación del instituto y servían en las Caridades.

Así, el día 29 de noviembre de 1633, se fundó la Compañía de las Hijas de la Caridad, cuyo espíritu debería ser de “simplicidad, caridad, humildad, mortificación, amor al trabajo... obediencia, pobreza y castidad”.3

Como los votos hacen parte de la esencia de la vida religiosa —aunque no basten para caracterizarla— San Vicente no tenía la intención que sus hijas los hicieran. No obstante, se convenció de lo contrario al leer en 1640 una fórmula de votos pronunciados por una Orden hospitalaria italiana concebidos en estos términos: “Hago voto y prometo a Dios guardar toda mi vida la pobreza, la castidad y la obediencia, y servir a nuestros señores, los pobres”. Los llevó adelante, pero poco a poco. Sólo dos años después permitió a Santa Luisa de Marillac y a otras cuatro hermanas que los pronunciaran. Posteriormente se permitió que también los hicieran las hermanas que tuvieran más de cinco años en la compañía.

Prudente sagacidad femenina vence la humildad del santo

Hubo una santa polémica entre los dos fundadores sobre a quién deberían quedar sujetas las hermanas. El santo no quería ponerlas bajo su dirección, sino someterlas a los obispos locales. Santa Luisa discordaba y con razón. Y sus argumentos tenían peso: alegaba los inconvenientes que advendrían a la institución si los obispos donde se estableciesen pusieran obstáculos, y la pérdida de la unidad de espíritu que ello acarrearía.

Luisa de Marillac, con astucia llena de buen espíritu, hizo intervenir en el asunto a la reina, Ana de Austria, obteniendo que ella escribiera a Roma para pedir al Papa que nombrara a San Vicente de Paul y a sus sucesores como superiores del Instituto. Así, esta vez, la prudente sagacidad de Santa Luisa prevaleció sobre la humildad de San Vicente de Paul...

Apartada la tentación de vanagloria

La fama de esta gran dama, apóstol de la caridad, se difundió por villas y ciudades; su entrada y salida en muchas de ellas se volvía un verdadero triunfo. En Beauvais, por ejemplo, el entusiasmo por ella no podía haber sido mayor: “Hasta los hombres, deseosos de escucharla, entraban furtivamente en la casa donde le hablaba a las señoras, se escabullían hasta cerca de la sala de conferencia, pegaban los oídos a las paredes de tabique, y salían maravillados de tanta prudencia y sabiduría. El pueblo de Beauvais se despidió de ella persiguiéndola con vivas y aplausos hasta las afueras de la ciudad. La multitud, rodeando su carruaje, estorbaba su marcha”.

Un milagro vino a confirmar en la fe a esa gente simple de aquella época en que la grandeza de alma y la virtud aún encantaban. Con la multitud rodeando el carruaje, de repente una niña cayó bajo sus ruedas en movimiento. A un grito de terror de los presentes, Santa Luisa elevó los ojos al cielo en oración. Pasado el carruaje, la niñita se levantó por sí misma, sin un arañón.

Estos triunfos, si de un lado alegraban al vigilante San Vicente, de otro lo dejaban preocupado en mantener la humildad de su dirigida, pues no hay mayor veneno para las obras de Dios que la vanagloria. A eso, sólo el alma sólidamente afirmada en la virtud puede resistir. En esas ocasiones, aconsejaba a Luisa de Marillac: “Una vuestro espíritu a las burlas, desprecios y malos tratos sufridos por el Hijo de Dios... En verdad, señora, el alma verdaderamente humilde se humilla tanto en las honras cuanto en los desprecios, y obra como la abeja, que fabrica su miel tanto del rocío que cae sobre el ajenjo cuanto del que cae sobre la rosa”.4

Las palabras del maestro son recogidas por su discípula

Semanalmente el fundador reunía a las Hijas de la Caridad en familiares reuniones en las cuales les hacía preguntas sobre las virtudes cristianas, los votos y las Santas Reglas. Él comentaba las respuestas confirmando, esclareciendo o corrigiendo algún punto. Su palabra “cálida, viva, simple, familiar, convincente, penetrante, instructiva y práctica” se dirigía “a la razón, al corazón y a la voluntad de aquellas 12, 50, 80 y hasta 100 hermanas que acudían todas las semanas, de las parroquias de París y suburbios, para recibir las lecciones del santo fundador”.5



Los restos de Santa Luisa de Marillac se veneran en la capilla de la Rue du Bac, en París




Santa Luisa de Marillac, viendo el tesoro que aquellas explicaciones encerraban, comenzó, con la ayuda de otras hermanas, a anotarlas con la mayor fidelidad. Tales notas fueron difundiéndose entre las Hijas de la Caridad por toda Francia, habiendo sido impresas las primeras colecciones en 1825. Gracias, por lo tanto, a la destreza de Santa Luisa de Marillac, poseemos aquellas reglas de sabiduría y sentido común emanadas de un santo, con toda la vivacidad y hasta el modo pintoresco con que las pronunció San Vicente de Paul.



Notas.-

1. José Herrera y Veremundo Pardeo C.M., San Vicente de Paul - Biografía y Selección de Escritos, B. A. C., Madrid, 1955, pp. 307-310.
2. Op. cit., pp. 265-266.
3. Op. cit., p. 267.
4. Op. cit., p. 248
5. Op. cit., p. 6.

jueves, 11 de marzo de 2010

CONGRESO DE LA FAMILIA VICENCIANA


En Madrid se inauguró el viernes 5 de marzo el Congreso de la Familia Vicenciana, que congregó a más de 400 personas de todas las ramas que componen el hermoso árbol de los seguidores de Vicente de Paúl y Luisa de Marillac en España.

La web de la Provincia de la C.M de Madrid, publica abundante información con
profusión de fotografías.


Viernes, 5 de marzo


Escucha la grabación del saludo de Apertura del Congreso
saludo de apertura del Congreso

Escucha la grabación de la conferencia por Luis González de Carvajal

Conferencia: “La fe de Vicente de Paúl, ante una sociedad de increencia“,

Escucha la grabación de la conferencia por Patricia Nava

“La experiencia eclesial y caritativa de Vicente de Paúl“,

Escucha la grabación de la conferencia por José Vicente Martínez, C.M.

Conferencia: “La caridad y la misión de Antonio Portail“,

PANELES

La caridad y la misión en la experiencia de la Asociación Internacional de Caridades“, por Flori Navarro.

La caridad y la misión en la experiencia de la Congregación de la Misión“, por P. Corpus Delgado, P. Antonio Ruiz y P. José Manuel, C.M.

La caridad y la misión en la experiencia de las Hijas de Caridad“, por Magdalena Herrera, HC.

La caridad y la misión en la experiencia de Juventudes Marianas Vicencianas“, por Irune Fernández.

OTROS

Homilía del P. José Vicente, Visitador de los misioneros Paúles de Barcelona, en la Eucaristía del viernes, 5 de marzo



Sábado, 6 de marzo

Lee el texto de la conferencia por Benito Martínez, C.M.

Conferencia: “La Fe De Santa Luisa Ante Una Sociedad Individualista“,

Escucha la grabación de la conferencia por Benito Martínez, C.M.


“La Fe De Santa Luisa Ante Una Sociedad Individualista“

PANELES

La caridad y la misión en la experiencia de la Asociación de la Medalla Milagrosa“, por María Angeles Esteban y María Antonia Egea García.

La caridad y la misión en la experiencia de la Sociedad de San Vicente de Paúl“, por María del Carmen Buitrón Gerner y María Luisa Téllez.

La caridad y la misión en la experiencia de los Misioneros Seglares Vicencianos“, por Israel Peralta Pérez.



OTROS

Presentación de las ayudas a Haití en forma de microcréditos (audio).


Canción: “Implicados en el mundo“, por Félix Blanco

Escucha la grabación de la canción

Escucha la grabación de la homilía Superior General en la Eucaristía del sábado, 6 de marzo


Homilía del P. Gregory Gay,

Domingo, 7 de marzo

Escucha la grabación de la conferencia por Celestino Fernández, C.M.
Conferencia: “Urgencias y criterios pastorales para la Caridad y la Misión“,

Escucha la grabación de la conferencia por María Ángeles Infante, H.C.

Conferencia: “La experiencia eclesial y caritativa de Luisa de Marillac ayer y hoy“,


Fuente: http://www.vicencianos.org/web/

miércoles, 3 de marzo de 2010

2ª CELEBRACIÓN 350 ANIVERSARIO



Aquí está la segunda celebración preparada para el 13 de Marzo que se realizará en la RESIDENCIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ( TERUEL )


Este es el enlace a la presentación:

http://www.mediafire.com/file/2zizzmqdnzg/presentacion 2ª oracion.ppt
Aquí está el word

Oramos Con Santa Luisa

miércoles, 10 de febrero de 2010

Entrevista a Sor Asunción Vendrell, Sor Carmen Bazarra y Sor Mónica, Hermanas que parten hacia Haití

Tres Hermanas parten hacia Haití el 3 de febrero de 2010


“He oído el clamor de mi pueblo”… leemos en la sagrada Escritura ¿Qué clamor interior, que nace de la situación externa, os ha movido o conmovido para dar este nuevo paso en vuestra vida?


- Precisamente ese clamor de los pobres que están necesitados de todo. La ayuda a nuestras Hermanas que en estos momentos son también de los más pobres, pero siguen sirviendo y cuidando sin descanso.

- Como Hija de la Caridad, ante cualquier situación de necesidad, el Señor mueve mi interior. Es cierto que todo el mundo cuando ocurre una catástrofe se mueve para socorrer a los damnificados, y se vuelven sensibles por un tiempo (el que dura la noticia en los telediarios).Pero a mí, desde hace muchos años, el Señor me ha llamado a dar la vida por mis hermanos, los más necesitados, y cuando ocurrió esta tragedia de Haití, sentí que en este momento los más pobres eran ellos, porque no solo se habían quedado sin lo poco que tenían, sino que sobre todo se habían quedado sin la esperanza.



Desde vuestra entrega de Hija de la Caridad ¿cómo vivís la llamada que realiza sor Evelyne para la ayuda a Haití?


- Con agradecimiento y alegría desde sentirme poca cosa, pero sabiendo que como miembro de la Compañía todos vamos unidas.

- Lo vivo como una invitación a compartir. Siento que el Señor nos invita, como dice nuestro documento inter-asambleas, a “Servir yendo y viniendo” y solo he tenido que aceptar esta invitación que el Señor me realizaba. Es tan solo un paso más en mi vida, no creo que sea nada más que un sentirme enviada por la Compañía, por la Provincia, …y solo soy un instrumento.




Tus sentimientos en estos momentos...


- Prisa por hacer efectivo el amor a Cristo encarnado en los pobres.
Alegría por haber sido aceptado mi ofrecimiento y disponibilidad
Agradecimiento a mi Visitadora por confiar y facilitármelo
Agradecimiento a mi Comunidad por su generosidad ya que ellas tendrán que cargar con la mayor parte de mi servicio.

- Siento una alegría inmensa y además me siento privilegiada. Muchas Hermanas en todo el mundo estarían dispuestas para ir a realizar este servicio, y yo he tenido la gracia de poder llevar a cabo este plan de Dios sobre mi.



Quizá alguien puede pensar que estáis locas, que sois súper heroínas, que…¿Cuál es la fuerza que os impulsa? ¿Os sentís solas?


- El amor, la coherencia con el carisma de la Compañía respondiendo a la llamada urgente de los pobres. Somos una familia.

- La fuerza solo está en saber que no voy sola, que el Señor estará conmigo, pues es Él quien me ha llamado a esta misión, y desde ahí estoy tranquila y confiada en que El me dará la fuerza y la luz para ser testigo suyo en medio del pueblo Haitiano. Por eso no creo ni estar loca y mucho menos ser una super heroína, es Él quien actúa y no yo, es Él quien da la seguridad de que todo será según su Voluntad.
¿Sentirme sola? Estos días he podido comprobar la fuerza de la oración y el cariño de la Comunidad, de la Provincia, y de cada Hermana de la Compañía. Con esta fuerza una camina segura ante este nuevo camino que el Señor me abre. Sé que mucha gente estará conmigo en Haití con su recuerdo, oración y cariño.



¿Cómo ha respondido la gente de vuestro entorno ante la noticia de vuestra partida: Hermanas de la Comunidad, familia, compañeros de trabajo, amigos…?


- Con solidaridad, apoyo incondicional, felicitaciones, dándonos ánimo, todos quieren aportar lo suyo,
Doy gracias a Dios por todo, la familia, el entorno.

- La verdad es que ha sido una respuesta impresionante. En todos, compañeros, amigos, familia, hermanas, se daba una dicotomía: por una parte me envidiaban se han alegrado por la respuesta que he dado a la invitación del Señor, pero a la vez, como toda separación, aunque sea por un periodo corto, cuesta y supone una preocupación.
Mi familia es un tesoro, desde mis primeros pasos en la Compañía siempre han estado ahí, apoyando mis decisiones aunque no las entendieran. De ellos aprendí desde pequeña que uno debe ser coherente con lo que el Señor nos pedía en cada momento por eso ellos también apoyan mi intento de ser coherente.
Como he dicho antes, mi Comunidad y toda la Provincia están gozando con esta oportunidad de gracia que el Señor me brinda porque saben que yo solo voy como enviada por ellas, y que en mí todas estarán en Haití.

Interview realizada por: Sor Antonia Sanchez

Transcripción de la entrevista:


…..Al menos 200.000 personas han muerto en Haití, según cifras del propio gobierno del país. Pocas horas después de conocerse estos datos…..Sor Mónica, Sor ASun, y Sor Carmen parten para ese país, son Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.


Sor Mónica: Ante la catástrofe pues….las obras que teníamos allí..pequeños dispensarios, escuelas, han quedado destruidas casi todo….entonces…la labor va a ser sobre todo la primera atención sanitaria, por eso el grupo que vamos somos sanitarias…casi todas enfermeras…


Volaran 9 horas hasta Santo Domingo para luego viajar en coche hasta Puerto Príncipe donde desde 1973 las Hijas de la Caridad regentan diversos servicios de atención social, allí les esperan sus hermanas , unas mujeres que llevan sin descansar desde que sucedió el seísmo.


Sor Asun: …Voy en plan de servir a los pobres y ayudar a las hermanas que están entre los mas pobres, están entre los sin techo en este momento y…..bueno, colaborar en lo poquito que pueda hacer…


Son conscientes de que las necesidades son muchas, llevan consigo kilos de medicinas y material sanitario, saben que han de curar muchos cuerpos pero también muchas almas…


Sor María del Carmen: …Que les transmitamos esperanza, confianza en si mismos para que puedan por si solos y con la ayuda de los demás, pues ir superando esa situación tan tan…terrible no?


En tres meses volverán de su viaje a Haití, después otras hermanas tomaran el relevo.

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